martes, 4 de enero de 2011

Día 3: Comodoro Rivadavia - Río Gallegos.

Después de cenar en el Hotel Atlántico, me fui a la habitación a mirar un poco de tele y descansar.

Me levanté temprano, a las 6:30 ya estaba arriba, al rato desayuné un módico café con leche con dos medialunas -era un 3 estrellas... poca cosa la verdad el desayuno- y huí de Comodoro Rivadavia rumbo a Caleta Olivia, que iba a ser mi parada del día 2. Eso me agregó 78km más para el día de hoy.

No paré finalmente ahí y seguí hasta Puerto San Julián, haciendo unas paradas en Fitz Roy y en Tres Cerros. Fui a la municipalidad de Pto. San Julián a preguntar como ir a dónde funcionaba el prostíbulo "La Catalana", lugar del cual las chicas hecharon a escobazos a la milicada del Coronel Varela que venian de fusilar a los trabajadores de las estancias en huelga. Ahora es un pub: Porto Julian. 

Después de un recorrido -es muy bonito el pueblo- volví a la ruta. Yo suponía que cruzar Santa Cruz iba a ser más aburrido que chupar un clavo, pero no. La ruta tiene subidas, bajadas, curvas, curvones, rectas larguísimas, por su puesto, guanacos, choiques (creo que eso eran), de todo un poco para ver -y esquivar- y por supuesto, no ves un árbol ni en figurita hasta que después de subir un cerro se empieza a bajar y aparece de la nada el Río Santa Cruz y el pueblo Comandante Piedrabuena. Una imagen hermosa

Paré un rato, cargué nafta y ahí le pegué derecho para Río Gallegos a donde llegué en bermudas y al bajar del auto casi me congelo. 

Dí algunas vueltas buscando una oficina de turismo. Primero pregunté en una Esso. El playero me dijo: En Roca, de acá 6 cuadras para el lado de San Martín al lado del correo. Finalmente, fui a un hotel y le pregunté donde quedaba: En Roca 863 o sino en una carreta que hay sobre a metros de la esquina de Roca y San Martin. Queridos amigos la foto siguiente, es en la esquina de Roca y San Martín.

Roca, el Cangallo de la patagonia

En un esfuerzo por probar distintas formas de pasar la noche patagónica, hoy estoy en un hostel en las afueras de Río Gallegos.

Es un hostel raro: Hay demasiados pibes. Pero chiquitos... Dos familias enteras, dos pibes cada una, y después gente grande. Creo que arriba hay un polaco.

Di unas vueltas por Rio Gallegos. Visité los estudios de LU14. Fue muy loco: Hola, soy estudiante del ISER. Pasá, pasá, por favor. 
Estuve en la costanera. Frente al ACA hay un parque de diversiones (¿Nestorlandia? ¿Kirchnerland?) Cuestión que estaba cargando nafta y uno de los juegos hacia terrible ruido al empezar a andar. El playero me dice: Ah, eso porque lo mueven con una rueda de auto. Y con cámara... a veces se les pincha... por eso hace ruido. 
Genial :) Safety first.

Lo poco que ví de Río Gallegos me gustó... Son plenamente conscientes que son un destino turístico de paso para todos los que van o a Ushuaia o a El Calafate, pero no parecen querer esquilmar a los viajantes que se quedan una noche. 

Ahora ceno una ensaladita. Sí, comida casera :) Bah, no tanto... arroz, morrón, cebolla y caballa.  

Dia 2: Viedma - Comodoro Rivadavia

Si, ya sé. El post de anoche terminaba en que me quedaba en Carmen de Patagones. Es más, anunciaba que hoy llegaba hasta Caleta Olivia. Bueno, no.

Primero me fui a recorrer un poco la ciudad. Es bonita, muy pintoresca con sus calles en pendientes que desafían a los discos de embrague y la coordinación de pies para esos menesteres. Subiendo una de esas calles llegué a la esquina siguiente y venía un tarado con una camioneta -cuando no- que no solo ignora que los que vienen por la derecha tienen prioridad de paso sino que también tienen prioridad de paso los que vienen subiendo. Yo venia subiendo y por la derecha de el señor de la camioneta que no frenó. Yo sí frené y después convencerlo a Clemente que tenía que seguir subiendo no fue nada fácil. Se me apagó el motor, se formó fila atrás... Yo nada. Lo más tranquilo, lo dejé ir para atrás, lo frené con el cordón, lo volví a arrancar y listo. Lo remarcable: Nadie me tocó bocina, nadie me hizo luces, nadie me puteo.

Recorrí un poco decía. Subí al cerro de la caballada -monolito homenaje a una batalla con los brasileros-, fui a la costanera, al muelle, saque fotos, cené algunas empanadas en la plaza, le convidé a unos perros que me miraban con cara de "larga una guacho" y como no daba para armar la carpa por una noche, y de hecho, ya eran como las 9 de la noche, fui a averiguar a los dos hoteles disponibles. Me pidieron un disparate.

Me dije: Vayamos a Viedma... -malo conocido...- y fui al hotel donde ya había estado en 2007. Ok: Otro disparate.
Entonces me dije: Ma si. Recorramos un poco la noche de Viedma y vemos que pinta... Me hicieron mucha gracia los aspersores que tienen instalados en los canteros de la costanera y que son utilizados por los vecinos para lavar el auto y por los chicos para jugar a ser Gene Kelly. Yo como no quería perderme tanta joda de la buena, pasé con el auto despacito atrás de los vecinos mientras cantaba "I´m singing in the rain"

Finalmente, me fui al ACA, cargué nafta, prendí el GPS para orientar la salida del sol y me acomodé para dormir en el auto. Me costó, pero lo logré. Era tal el ascelere que traia que me costó dormirme (Espero que hoy no me pase lo mismo) Me desperté como a las 5 y pico. Dejé Viedma después de tomarme un café

Saliendo ya por la ruta 3, me para la cana. Me piden que lleve a uno hasta San Antonio Este. Asi que con mi pasajero -Gabriel- fuimos hablando un rato largo hasta que llegamos a la rotonda donde sale la ruta que va para el puerto.

Seguí hasta Sierra Grande, ese paraíso en donde la nafta empieza a costar más barata. Hace un tiempo, solia ser la mitad. Ahora tan solo es algo así como el 75% de lo que cuesta en Buenos Aires. (3.2xx la super)
Lo loco que había 300 metros de cola en la YPF de la entrada a Sierra Grande, no había nafta en el ACA de la salida y en la Petrobras no solo había nafta, sino que no había nadie.

Volví a la ruta y le pegué hasta Trelew, que no ha mejorado -ni empeorado, al punto que una obra que estaba en construcción -al costado del museo de la estación Pueblo de Luis (Eso significa Trelew) cuando estuve en 2007.

Como las empanadas ya parecian haberse bancado el viaje, fui a una anónima y me compre un cuartito de pollo que me senté a comer en una plazoleta.

Encaré finalmente a la ruta con una tormenta amenazante que finalmente no jodió -chispeó un poco, pero no mucho-. Mi plan de viaje contemplaba dos paradas: una en Garaydale y otra en Comodoro Rivadavia para finalmente hacer noche en Caleta Olivia -a 70km de Comodoro- pero bueh. Me sentía un poco cansado y paré en Uzcudum, en una Shell donde descansé un poco antes de seguir hasta el ACA de Garaydale donde volví a parar.

Ahi me cruzé con tres alemanes en motos -cargados hasta las bolas los tipos- y un jeep que estaba haciendo más o menos el mismo viaje que yo, pero desde Brasil. Tambien pasó en ese tramo un micro que iba a... ¡FORMOSA!

La ruta sigue siendo recta hasta unos treinta y pico de kilometros antes de Comodoro Rivadavia, donde empieza a subir, bajar, girar para un lado, girar para el otro... muy lindo de ver con la ciudad y el mar de fondo.

Llegado a Comodoro el transito me llamó la atención. ¿De dónde salieron tantos autos? ¿Como pueden manejar así? Imaginen una ciudad que tiene no una subida como la de la Av. Colon de Mar del Plata: Casi todas sus calles son así, y no sé si más empinadas.

Paré en el ACA, cargué nafta y me puse a hablar con la chica de atención a socios de la oficina que estaba indicandole a un matrimonio sobre hoteles, asi que me sumé y terminé yo también en el hotel Atlántico, con baño, wifi, tele, desayuno, cochera, 3 *** y restaurante.

Sí, había amanecido en el auto, en una estación de servicio.

Hoy viajo hasta Rio Gallegos. 790 Km y ya tengo preparado mi discurso. Voy a llegar ahi, voy a congregar a los vecinos y les voy a dar mi arenga para ellos se sientan a gusto con mi presencia: Ich bin ein pinguiner! 


El mar en el atardecer en Comodoro Rivadavia


domingo, 2 de enero de 2011

Día 1: Buenos Aires - Viedma

Finalmente, llegó el día y obviamente, no hubo forma de dormirme. Encima me había hecho una siesta a la tarde, lo cuál tampoco ayudaba.
Cuestión que finalmente como a las 12 de la noche me debo haber dormido, con lo cual, el plan de levantarse a las 2 para salir a las 3 se vio alterado. Eso sí, en el ínterin que no me dormía aproveché y descongelé la heladera.

Me desperté como a las 4. Cerré la llave de paso del agua, la del gas, desenchufé todo, desconecté la entrada de cable del televisor y del modem, apagué todo (Modem, router, NAS, impresora, todo lo de audio, heladera, microondas, lavarropa, luz de emergencia) y finalmente, partí.

Arranqué a las 4:50 de la madrugada. Ya aclaraba. Hice la parada en el ACA de Gorchs, como corresponde, de ahí seguí hasta el ACA de Azul, donde había terrible cola para cargar nafta y terrible cola en el servicompras.  Terminé tardando una hora en Azul. Fue la primer contra que le encontré a esto de viajar solo: No podía dejar el auto mientras compraba una coca. Una coca para la cual tuve que hacer una cola (coca-cola jajajaja-pones, que gracioso soy en ruta)
El sistema demencial de la servicompras de atención: Dos chicas: te toman el pedido y te cobran. Claro, si alguien le pidió dos cafés, un capuchino y un cortado, cagaste, porque hasta que no saca ese pedido, no atiende al siguiente.

La siguiente parada fue en Tres Arroyos. También había bastante cola para cargar nafta, pero no me hacía falta cargar -claro, porque todavía no agarré la parte más desertica de la ruta 3-. Solo me compré una sprite y saqué las empanadas de la mochila y las puse al sol en el asiento para que se calienten.

La siguiente parada debía ser en Bahía Blanca, pero tuve que parar para observar detenidamente una tranquera muy bonita al costado de la ruta. No sé si me explico lo que les quiero significar.

Ya en Bahia, cargué nafta en el ACA, me fui a la plaza a comer mis empanadas y después me fui a tomar un café al Mc Donalds

Mi intención era descansar un rato en algún parque pero Graciela (Mi GPS) me guió hasta el parque de la conquista del desierto y es justamente eso: un desierto. Asi que opté por ir a la estación de tren y sacar la rigurosa foto en la estación con el cartel. Es la cuarta vez que estoy en Bahia Blanca, pero la primera que voy a la estación. Está muy cuidada y en uso. Actualmente uno puede todavía tomarse un tren de pasajeros desde  Constitución a Bahía Blanca.

Con todo el paseo, salir de Bahia Blanca tomó bastante tiempo... estuve más de dos horas. Volví finalmente a la ruta 3, y después de la fumigación compulsiva del Km714, paré en Pedro Luro, en una Shell donde comprobé que la Coca sale un peso menos que en la YPF.

Traté de hacer una siesta antes de salir para el último tramo, pero no hubo caso. Así que después de dar un par de vueltas y de leer un par de páginas de uno de los libros que me acompañará durante el viaje, decidí pasar por el baño, subir al auto, poner música fuerte y como para viajar cantando y volví a la ruta 3.

Unos minutos antes de las 20 entré a Carmen de Patagones. Ahora estoy en una YPF usando su internet y tomándome una botellita de agua y decidiendo donde pasar la noche. Si  acá o, como canta Jorge Drexler, al otro lado del río


Carmen de Patagones, desde el Cerro de la Caballada



Departures

Bueno... son las 4.00 y no salí todavía. Se suponía que debía hacerlo a las 3.00 pero hubo un problema con la tripulación. Estaba durmiendo.
En estos momentos, tanto la tripulación como el pasaje de primera clase se encuentra en el bar tomando un breve desayuno antes de abordar.

sábado, 1 de enero de 2011

Check in

Ok...

Tengo el tanque casi lleno, lo cual en esta ciudad y en estos días es casi una proeza. Campaña mediática mediante, conseguí nafta el miércoles. Hice 22 minutos de cola.

Ya está, está todo listo. Los bolsos -porque son varios- ya están listo. Tengo una bolsa nomás de calzado, un bolso con ropa, otro con ropa más abrigada -que ocupa mucho espacio- Y es muy loco salir con malla, bermudas, guantes, campera, borceguies, sandalias y protector solar.

Lo que resta es vaciar la heladera. Menuda tarea... calculo que terminaré llevando cosas a lo de mi vieja. No es tanto. Algunos frascos, un pedazo de carne. No creo que sea problema.

Algunas cosas ya las he ido bajando y ya están cargadas en el baúl. El resto en un rato las empiezo a cargar y si todo marcha bien y se cumple mi esquema, a las 4:49 estaré parando a estirar las piernas en el ACA de Gorchs, como cada vez que paso por ahí.

martes, 21 de diciembre de 2010

Mitología de entre casa, o como escribir cuentos orientales sin ser uruguayo

Un día como hoy, hace cuatro años falleció mi viejo. Como homenaje, posteo un texto suyo.

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Un par de Dioses del Olimpo, hartos de fiestas bacanales, e inmersos en constantes discusiones por sus enfrentadas ópticas sobre cualquier cosa fuera opinable, descendieron a la Tierra. Mientras bajaban por la ladera de la montaña elegida para su lento paseo a terrenales avernos, a encontraron un fatigado pastor. El pobre mortal, exhausto de perseguir sus cabras para reunirlas para volver a su hogar, respiraba agitado sobre una gran piedra a la vera del sendero. Falto de aliento, sólo pudo boquear sin emitir palabra, enfrentado a los dos Dioses. El más joven de ellos, tratando de mantener siempre la delantera, se apresuró a ofrecer sus favores al pastor.

"Pedí, che, con confianza." (Quería ganar un devoto, o un voto, uno nunca sabe con los Dioses). El otro Dios se sumó a la oferta y a todo esto el pastor, seguía sin respirar, mezcla de pavor y cansancio. El más joven, notando la agitación del pastor, supuso enseguida como colmar enseguida las necesidades del pastor. "Veo que querías subir ésta montaña. Ascender sobre tus semejantes, superarlos... Te voy a conceder ese deseo. ¡Irás más alto que todos los pastores de la Tierra!". Al instante el pobre pastor estaba más falto de aire que antes y encima duro de frío, montado en el pico más alto del monte Everest. El otro Dios, que lo había seguido, al rato de observar la escena dedujo que el color azul del pastor y su pertinaz falta de aliento eran síntomas de disconformidad. "¡Ah, estos jóvenes! -sentenció-. Yo sé que tú eres un laborioso pastor, aunque este paisaje es bellísimo, sé que en el fondo, tu única ambición es tu terruño, y trabajar en él todos los días con sustento para ti y tus vecinos por igual. Yo te lo daré".

Otro súbito cambio y el pobre pastor se encontró convertido en una hormiga. Día y noche arrastraba la comida que otras congéneres cortaban, contaban, trasladaban y amontonaban con monótona mirada. Para colmo, la administración de los víveres era algo caótica y si no había poco, otras hormigas siempre se llevaban algo más de lo que les correspondía. Sin olvidar el clima, que cada tanto provenía una lluvia desastrosa.

Un día, arrastrando un trozo de hoja penosamente, noto el temblor que presagiaban unas sandalias con sus correspondientes portadores. Trató desesperado de salir del sendero, y abandono la fila de portadores, más que agitadamente. Escuchó el trueno de dos voces que discutían apasionadamente la futilidad de la existencia de las hormigas y reconoció con angustia a los dos Dioses. Notó que el más joven, había reparado en su búsqueda de protección, huyendo de las filas de sus ahora aplastadas colegas. "¡Qué hormiga más inteligente! -exclamó el joven Dios- Merece mejor destino que un triste agujero oscuro, frío y sin aire. ¡Sol, viento y calor, te doy!". El otro Dios, no quiso quedarse atrás, "¡Serás humano!" -ordenó-. Antes de partir nuevamente como hombre hacia su nueva propuesta, escucho al más joven gritar: "¡Y oro, mucho oro!".

Cuando la caravana que atravesaba el desierto del Sahara lo encontró, seguía tan sin aliento como al principio, medio muerto de sed y rodeado de cofres con monedas de oro. Realimentado y repuesto, luego de cambiar el oro por odres de agua y dátiles, fue llevado ante el jeque que conducía la caravana. Después de escuchar toda la historia atentamente, el jeque siguió con la mirada perdida entre las dunas un instante.
-Perdona pastor, no dudo de tu historia. Sólo algo me causa curiosidad, y si quieres respóndeme.
-Pregunta, hace rato que nadie me deja tiempo para responder y desea escucharme.
-Bien, mi pregunta es: ¿Qué le hubieras pedido a estos dioses?
-Ser ateo –respondió el pastor sin vacilar
Luego de un instante el jeque le respondió: -Hubieras elegido mal, después de todo, fue por ir a la Meca, donde yo creo vive mi Dios, que cruce el desierto. Si no, ahí estarías todavía. No sé si tus Dioses o el mío son más poderosos, pero es seguro de que existen y no necesitan de nuestra opinión.

Moraleja 1:

Uno ya tiene sus propias ambiciones. Sabe más o menos, que es lo que desea. Guárdate de Dioses que, con buena intención, decidan por vos sin escucharte. Son Dioses fanfarrones, huecos, egocéntricos. Esquívalos

Moraleja 2:

No aceptes favores sin medir las consecuencias. Algunos quieren salvar tu alma y olvidan tus tripas. Otros te quieren llenar de oro como una alcancía. Pero una alcancía, por lo común es una cosa hueca, llena de monedas y para el colmo adornada con una porcina y sonriente cara de chancho. Retardado es el Dios abusador, prepotente y sin escrúpulos. Comprará tu alma, quizás para compensar la que él vendió hace rato. Huye raudo.

Moraleja 3:

Trabajar es un medio, no un fin o un propósito esencial. Producir es fenómeno, el trabajo es una función muy útil a la sociedad. Para cuando nos cayó el desalojo del paraíso, dice la leyenda que se nos castigo con el a los hombres en desgracia. El obsesivo, apártalo.

Moraleja 4:

De lo expuesto surge que los dioses, tal y como los conocemos hasta ahora no son más que los pálidos reflejos de nuestras miserias. La divinidad de nuestra existencia es una mera demostración de un algo superior. Dios, naturaleza, evolución, etc. Llámalo como quieras, lector. Tenés ese derecho y ese deber, después de al menos cinco mil años de búsqueda infructuosa de su nombre. Ni hablemos de las cosas que hicimos en ese nombre y ni siquiera sabemos como pronunciarlo. Pero intérpretes y voceros, hay por todos lados. Al místico, ¡juira bicho!

Moraleja 5:

Tal vez, en medio del desierto, perdida la esperanza, encuentra un líder más centrado, racional, pensante. Es superior a muchos Dioses, aunque con menos poderes. Pero te puede salvar la vida. Escúchalo

Moraleja 6:

Pensá rápido y no te agites. La falta de aire, no deja pensar bien. Entonces mejor pensá que querés de la vida. Uno nunca sabe cuando se va a ver un Dios.

Escrito en Mataderos, suburbio muy alejado de El Cario, Bagdag o El Líbano, aunque rodeada de calamidades iguales o parecidas, a los 1991 años, once meses y veintidós días del nacimiento de la gran duda espiritual judeocristiana y a cerca de 1958 años de haber convertido la duda en adornos y estampitas. Curiosa costumbre humana que consiste en guardar las imágenes y hacer bolsa los modelos

Hernán Julio Cesar Pelliza

Con mi viejo, en el Italpark

lunes, 20 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (7)

Listo, ya hice el deposito para el hostel en Ushuaia. Mis amigos, oficialmente, hoy empezó el viaje

domingo, 19 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (7)

Mientras sigo atacado por un resfrío que no se quiere ir, actualizo las ultimas novedades.

A los borceguies que me regaló mi vieja, le sumé un pantalón impermeable -que hace innecesarias las polainas- y medias térmicas.

La buena noticia a tener en cuenta es que se levantó el paro que mantenían en chubut los jerarquicos de YPF con lo cual, no debería haber problemas con el combustible.

¡¡¡¡Faltan 14 dias!!!!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (6)

Cuando empecé a averiguar las temperaturas en la isla, me puse a buscar opciones de hostels y resultaron ser bastante accesibles. Ya tengo mi pre reserva y falta hacer el deposito para tenerlo pagado. Me tienen que confirmar un cambio de fecha. Estuve haciendo bien el plan de viaje -ríanse aquellos que lo presuponen: Sí, es una planilla de Excel- y corrí la fecha de llegada del 6 al 7 para tener un día de margen. 


No, no voy a postear la planilla pero este es el resumen del plan de IDA:

Buenos Aires - Viedma
Viedma - Caleta Olivia
Caleta Olivia - Rio Gallegos
Rio Gallegos - San Sebastian
San Sebastian - Ushuaia 

Ayer vino Mamá Noel. Tengo borceguíes. Faltan las polainas, pero me parece que no voy a conseguir para mi patota.

martes, 14 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (5)

Sí, en Capital Federal no es obligatoria. Pero, voy a cruzar Buenos Aires, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego y una parte de Chile. Y fue una de las cosas que me dijo ayer Lucas: Los chilenos son bastante exigentes y piden la VTV y anda a explicarle que en capital no es obligatoria.
Por otro lado, a Felipe siempre le hice la VTV cada año y a diferencia del común denominador de las opiniones, no me sentí estafado y por otro lado, la única vez que no la aprobé, fui con el detalles de fallas a verlo a Claudio y todo lo que me observaron en la VTV fue corroborado -y reparado- por él.
Ahora sí: Clemente listo y certificado.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (4)

Me apersoné en la sucursal de Villa Devoto de Neumen a las 8.35 para hacer el cambio de ruedas de Clemente. Bien temprano, pero había bastantes autos. Me tomé un café y mientras esperaba me dí cuenta que la mujer que atendía, en algún momento también había hecho lo que yo le estaba por hacer a Clemente, pero ella lo hizo en su cuerpo.

Clemente en el aire, esperando por su nuevo calzado

Encaré para el centro a comenzar el recorrido por las casas de provincia de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. 
La primera fue la de Chubut. Hoy es el día del petroleo y estaban toooooooodos en algún otro lado brindando con crudo. Quedó atendiendo un tipo que no era especialista en turismo, pero que le ponía mucha onda, salvo cuando le sonaba el teléfono que lanzaba unas puteadas de cancha increíbles. Esto mientras atendía a una chica alemana que entendía bastante español y que estaba por hacer un viaje parecido al mio, pero quería también ir a Bariloche. Mientras el tipo hablaba por teléfono, y como se había quedado en la explicación sobre Gaiman, me dediqué a contarle todo lo que yo recuerdo de mi estadía en ese pueblito. Le conté de las casas de té, de Lady Di que estuvo por ahí y del museo en la estación del tren del cual tengo un muy lindo recuerdo. 
Finalmente, la alemana se fue -me la volví a encontrar en la casa de la provincia de Tierra del Fuego- y me dio pelota a mi. Me dio bastante folletería, mucha info sobre las rutas y sobre lugares más allá de Rawson y hasta Comodoro Rivadavia, pasando por Punta Tombo, Camarones, Sarmiento, el bosque petrificado, las pingüineras, el dique Ameghino e incluso Esquel. Agradecí y me llevé todo en una bonita bolsita de cartón.
Caminé hasta la casa de la Provincia de Tierra del Fuego. No logro recordar una oficina pública donde me hayan atendido tan bien en mi vida. Un fenómeno Lucas Piñero. Me asesoró desde lugares para visitar, a qué tipo de calzado tenia que llevar, desde el tipo de geografia al costo de una Quilmes de litro en La Anónima. Genial. También muy buena folletería -además de una birome- en una bolsita.

Y de ahí me fui a la casa de la Provincia de Santa Cruz, en donde la folletería fue muy buena pero la chica que me atendió no tenía muchas energias, o tal vez se recuperaba de una lobotomía reciente. Eso sí, me dio una noticia de mierda: hay quilombo con los combustibles. Hay un paro en estos días. Espero que se solucione. 

Me volví caminando hasta el Starbucks de Florida y Rivadavia. Me tomé un café con un tostado y via ML compré una memoria nueva para la cámara de fotos y un cargador de 12v a USB. 

Proxima misión, conseguir polainas y una mochila chica. 
Estoy meditando sobre llevar la compu o no. Lucas me dijo que la lleve. Creo que le voy a hacer caso. 

sábado, 11 de diciembre de 2010

¿Quieren que intervenga el estado nacional? Intervención Federal a Buenos Aires

Me acabo de levantar y mientras leía los titulares de los diarios (de hoy) se me ocurrió que ante la Guerra de  Soldati, que una de las consecuencias podría ser una intervención federal a la Ciudad de Buenos Aires según lo que dice el CN en los artículos 6 y 75 inc 31.

¿Es una opción? Más allá de lo legal, creo que políticamente, obraría como un boomerang y saldría beneficiado Mauri fundamentalmente, porque con sus  dichos, actos y su pensamiento más retrógrado no hace otra cosa que dar la cara por una sociedad de mierda como es la porteña que se sabe cagada una y mil veces por el PRO, que lo putea por sus bicisendas de mierda, por su inacción de tres años para hacer una estación de subte, pero que lo va a seguir votando porque sacó campeón a boca, tiene plata, es "bien" y ahora les termina de regalar muestras de xenofobia para la mesa navideña.


Y del otro lado, el gobierno nacional, sabe que tiene esta situación y de tanto relamerse, no sabe como meter el cucharón. 

¿Entonces? ¿Serviría? Personalmente, mi reacción sería más o menos cuando cayó en cana el carlo o el mingo. Pero ya vimos lo que siguió después. Y acá pasaría lo mismo. 

jueves, 9 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (3)

Costó hacerme con ella pero ya lo logré: Tengo mi tarjeta de hostelling.

Mañana, Clemente pasa por la zapatería :)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (2)

La reparación de las varillas fue sencilla. Ya quedaron listas y las que estaban menos baqueta de las que saqué, me las llevo de repuestos por-si-las-putas.

Mañana voy a buscar la tarjeta de hostelling y el viernes, Clemente pasa por la zapatería y sale con ruedas nuevas.

Restan 22 días, si saqué bien la cuenta.

martes, 7 de diciembre de 2010

Pre-Embarque (1)

Clemente ya está casi listo. Ayer Claudio lo puso a reviso, le cambió el piolin del ascelerador y el silenciador. Le ajustó un poco todo. Hoy le cambiaron el aceite. Me queda ponerle las ruedas nuevas. Aire acondicionado cargado. 


Ya tengo las varillas de reemplazo para la carpa. Ahora me voy a poner a pasarles el elástico nuevo. 

Voy a llamar a ver si finalmente ya está emitida mi tarjeta de hosteling.(Si, ya está... ahora tengo que juntar ganas de ir al centro a buscarla)

Ya tengo la mochila en casa. 

¿Cuántos días faltan? Nada... ya casi estoy saliendo Apenas 25 días

martes, 30 de noviembre de 2010

Clase turista.

30 de noviembre. Último día del mes. Tengo que pagar el seguro del auto. Vence mañana a las 12:00 en punto. Ya varias veces Marina -mi broker- me dijo que no pasa nada... que me dan unos días más. Sabelo Marina: Nunca te creí.
Ayer lavé el auto. La última vez todavía era julio. Limpio quedó tan distinto que no creí que fuera el mismo. Brillante su chapa, transparentes sus vidrios.

Duró exactamente 23 horas limpio. Hoy, a eso de las 16:00, se largó a llover. Y yo estaba en Floresta y tenía que ir a pagar el seguro (Maipú y Corrientes). Y pasar por la casa de la provincia de Tierra del fuego (A la vuelta, por Sarmiento). Y por una agencia de turismo (Florida al 800). Todo cerca. Como Rosario.

Salí del trabajo. Una tarde que se hizo corta gracias a un simulacro de evacuación. Me subí al auto y encaré a la primer parada: dejar el auto en la cochera en Congreso.

Llovía un poco. La negra Vernacci se lamentaba de no poder ir este viernes a Tucumán para hacer el programa porque los vuelos y aeroparque y ezeiza y la puta madre llueve y uno no tiene campera, piloto, capote, rompevientos ni paraguas. Uno es un cristiano más que cometió el error de creer las mentiras de Fernando Confesore, las patrañas de Nadia Zyncenko y el azaroso fifty-fifty del Servicio Meteorológico Nacional.

Auto en la cochera. Cruzar plaza Lorea y bajar al subte. Garua. Tren de madera y Perú. Una rápida mirada a la superficie confirma que ya no garua. Ahora llueve. Y mucho.

La gente que bajó del tren conmigo duda en subirse. Algunos maldicen al duo mencionado ut supra y dudan antes de iniciar el ascenso a esa ducha urbana. Yo tengo poco tiempo. En mi cabeza suena la banda de sonido de Corre Lola Corre. Me mando a la escalera, subiendo yo mismo los escalones, más allá del movimiento de estos y gano la calle.

En este caso, ganar la calle, no fue un gran premio. En efecto, ha dejado de llover y ha comenzado a diluviar. Una pared de agua, como solían tener los tenedores libres chinos de hace algunos años, ornamentación que fue reemplazada -no con mucho criterio- por el gatito que mueve frenéticamente la pata de arriba hacia adelante. Supuestamente, ese adefesio atrae los clientes o la buena suerte. Me pregunto como hicieron durante miles de años los chinos para tener suerte, porque esos aparatitos no tienen mucho tiempo en el mercado.

Perú y Av. de mayo. Próxima parada: Banco Ciudad, Florida y Sarmiento. 440 metros. Pero miles de metros cúbicos de lluvia por delante. Primero fui buscando refugio con los techos sobresaliente. No es una idea muy original. En diagonal norte, está parado en doble fila el macri bus de paseo a turistas. No llegaron a ponerle el techo. Parece una pecera. Re Pro. I like it.

Parada técnica. Pasemos billetera, celular, llaves del auto, comando del porton, el diclofenac y el papelito con las direcciones donde tengo que ir a los bolsillos cargo del pantalón. Ah, y los $2 que tengo en efectivo. Cierto, por eso estoy corriendo ya con los pantalones con las botamangas remangadas para el banco, demostrando el teorema de Arquímides cada vez que piso los charcos/lagos de la peatonal.

Llego al banco. Debe ser la primera puerta de cajero automático que está cerrada como corresponde. Bien ahi el banco. Pero llueve cada vez más. Busco la tarjeta, abro la puerta. La tarjeta chorrea. No tiene caso secarla con mi ropa porque mi ropa chorrea. Yo chorreo y el collarín que llevo desde el jueves pasado por mi contractura es de alguna clase de coma espuma... osea, tengo una Mortimer cuadriculada que me rodea el gañote y que el agua que no absorbe agua por supuesto la chorrea. Termino secando la tarjeta con un papel que saco del tacho de basura. Logro sacar plata. Me doy cuenta que no tengo bolsillos secos donde guardarla. Bueno... son solamente dos cuadras por esa pileta de natación a medio llenar en que se transforma la ciudad de Buenos Aires cuando llueve mucho de golpe.

Llego a lo del broker. Marina mira por la mirilla y abre espantada. Literalmente, goteo. Le explico: se largó fuerte cuando estaba a 6 cuadras. Y tenia que pagar el seguro.

Salgo de la oficina de Marina. Miro por una ventana y o bien es un poster Pagsa genial, o bien salió el sol. ¿Fue todo un simulacro? ¿Cómo el de la escuela pero con lluvia? Pero sigo goteando. Me saco el collarin y muevo la cabeza como un perro salido del agua. Empapo el ascensor. Son las 18:20. Tengo tiempo solo para una de las dos cosas que tengo por delante. Estoy más cerca de la casa de Tierra del Fuego. Es a la vuelta y atienden según decía el website, hasta las 19. Mentira. Hablo con una ordenanza que me dice que no tienen sección turismo y que es básicamente, el banco de Tierra del Fuego.

El cielo me carga: Está despejado como si nunca hubiera llovido. Como si toda el agua que chorreo fuera producto de mi imaginación. Vamos a la agencia de turismo. Ya están todos los puestos ambulantes de nuevo en la mitad de la peatonal. ¿De donde salieron? Le pregunto a uno: ¿Posta, llovio? Si, claro me dice con cara de: ¿No te das cuenta que estas empapado, tarado?

Alcanzo la oficina. Llená esta planilla para tener los datos. Los personales... los de estudio no, claro. No flaco: Soy estudiante, dejame darme el gusto de ponerlo. Ok. Ponelo. Pasa por casa. $30. A partir de mañana (Osea el viernes, nada de miercoles) podes pasar a retirar la tarjeta de hosteling. Listo.

Calle nuevamente. No hay una sola nube. Parece joda. Pero estoy empapado y empiezo a sentir frío. Reconocimiento del lugar: Casa que vende regionales para turistas. Contra no soy turista. Pero que joder, ¿Mi plata no vale? Ventaja: Suelen tener talles grandes.

Hola le digo a una de las chicas que mira horrorizada el sendero de gotas que vengo dejando. Le explico que es para no perderme, como Hansel y Gretel. Se rie. Mi sex appeal cotiza en bolsa. Debora me dijo que los chanchos de metal nos íbamos a reconciliar. Empiezo por reconciliarme conmigo. Y si no tienen una remera seca, voy a ser chancho oxidado.

¿Tenés una remera seca de mi talle? Tienen. El local no tiene probador. Me la pruebo sobre la que tengo pegada al cuerpo. Me entra. Mejor dicho, yo entro en ella. Transacción. ¿Querés llevartela puesta? Si, claro. Bueno cambiatela. Te doy una bolsita para la otra. Me quito la remera en un boliche de 2x2 que tiene mates de hueso, banderines y muchas cosas de "recuerdo de buenos aires" en sus estanterías. Me cambio. Me siento Patricia Sarán en el ascensor. 

Gano la calle. De la lluvia ni recuerdos. Sólo queda un poco de agua en el sikus de un falso mapuche que toca sobre un midi Chiquitita. O toca mal, o el sikus tiene agua en el tubo del FA

A las dos cuadras me doy cuenta que tengo una remera de turista. "Argentina, Buenos Aires" tiene bordado. Esta linda y me debe dar aire de no ser de aqui: me ofrecen en portugués dos cenas show de tango, un city tour y una visita al delta del tigre. "Não, obrigado" a los dos primeros. "Gracias, no" el del city tour. "No, gato, el tigre está hasta la chota de mosquitos" al del paseo por el delta. Aun cuando sea el unico delta del mundo con un parque de diversiones del mundo. 
Ah, está bonita la remera... me queda pintada. 




jueves, 28 de octubre de 2010

Boca - River

Hace muchos años, el negro Dolina redondeó la idea -esa que muchos hoy repiten como lugar común- de que el país es un Boca - River permanente en todo. Tanto lo es así, que casi se podría decir -siguiendo la idea de Dolina- que los que ayer y hoy -y mañana, por cierto- están en la plaza haciendo fila para entrar a Casa Rosada, son Boca y que todas las bocinas que escuchaste, los festejos, vinieron de gente de River. ¿Saben cuál termina siendo la macana? Que si se lo escala a nivel mundial, el mundo, es de River. 

Esto decía Dolina en la revista Humo(r) allá por 1978.

Todos somos de River.

por Alejandro Dolina



Hace algunos meses, una revista organizo una encuesta entre sus lectores para averiguar cuál de los dos grandes de nuestro fútbol contaba con el mayor número de hinchas. Contrariamente a lo que se suponía, los resultados favorecieron a River. Desde luego, todos sabemos que no conviene dejarse matar por sostener los datos surgidos de las encuestas periodísticas. Pero el episodio me lleno de inquietud. Porque -para decirlo de una vez- sospecho que esto es cierto. Creo que River tiene más hinchas que Boca. No piensen ustedes que este obtuso columnista se ha dejado tentar por ciertas evidencias que parecen caerse de maduras. No ha pensado ni por un momento en los triunfos deportivos de River, ni en la presencia en ese plantel de varios campeones del mundo, ni en las recaudaciones, ni en la melancólica campaña boquense. Antes de aceptar este amargo convencimiento he recorrido un oscuro camino, sembrado de presagios, revelaciones súbitas y misteriosas intuiciones. Ahora van a ver.


¿QUÉ ES BOCA? 



Boca Juniors, queridos señores, simboliza lo nacional, lo popular. Es el cuadro preferido por las gentes sencillas y temerosas de Dios. Boca es sentimiento y pasión. La adhesión de sus seguidores no se sostiene en razonamientos. Boca no se discute. La línea tradicional del juego boquense es coherente con su esencia. Garra antes que técnica. Tesón y temperamento antes que sutileza. Boca es también tradición y espíritu conservador. Es tango y valsecito criollo. Es la admiración por el coraje y el desdén por el cálculo. Ser de Boca requiere temple, los hinchas de los otros cuadros odian a los boquenses y los desprecian. Cada derrota es festejada por el resto de la afición deportiva. Pero en el triunfo, no hay festejo más alegre y sincero. Ni más compadrón. Así es Boca, para bien y para mal.



RIVER PLATE, TU GRATO NOMBRE



Es el que tiene el mejor estadio. Es el millonario. Los sectores de la clase media con ansias de crecimiento son -sin duda- riverplatenses. Es que River simboliza todo lo que el mundo actual propone a nuestra admiración. River es progreso, poder, riqueza y técnica. Su juego -siempre opuesto al de Boca- se ha hecho célebre por su pulcritud y delicadeza. Ortiz antes que Boyé. Alfredo Pérez antes que Simeone.



EL DÍA Y LA NOCHE



Estos menesterosos retratos de las dos divisas, nos permiten vislumbrar que el mutuo resentimiento no es un hecho casual. Existe un espíritu boquense y un espíritu riverplatense. Ambos son, inclusive, anteriores a la existencia de Boca y River. Boca es el alma romántica. River el clasicismo. Boca es fe y corazón. River es ciencia y cerebro. Cualquier historiador sensible podría reconocer, sin consultar documento alguno, las preferencias deportivas de los personajes de cualquier siglo. Alejandro de Macedonia fue -sin duda- boquense perdido. Aristóteles, su mentor, era de River. Ricardo Corazón de León llevaba la auriazul debajo de la coraza. Felipe II, como todos los Austrias, era de Boca. Los Borbones, en cambio eran fervientes seguidores de la banda. Los reyes católicos eran fanáticos de Boca, mientras que Colón -paradoja viviente- era un xeneize gallina. En términos generales puede asegurarse que toda la Edad Media fue de Boca y el Renacimiento, de River. En nuestro país, bien puede decirse que los federales fueron de Boca y los unitarios de River. En el caso de los orientales, la cosa es más complicada. Seguramente Artigas fue de Peñarol. Y aquí cabe una reflexión: El espíritu boquense esta simbolizado en el Uruguay por Peñarol. Nacional es River. Sin embargo al cambiar de orilla, los boquenses cinchan por Nacional y los millonarios por Peñarol. Nadie ha sabido explicarme este disparate. Hay aun otra objeción interesante. ¿Qué papel han jugado en la historia los hinchas de Racing, San Lorenzo o Platense? Es difícil saberlo. En primer lugar muchos pensadores niegan la existencia cierta de hinchas de Lanús o All Boys. Se trataría de hinchadas ideales, meras abstracciones de los relatores deportivos que suelen suponer que la hinchada es una consecuencia necesaria de la existencia de un equipo. Pero, no cabe negar a los hinchas de Independiente o de los ya mentados Racing y San Lorenzo. ¿Qué hacer con ellos en esta construcción que trabajosamente estamos levantando? Probablemente los moderados, tibios y conciliadores hayan pertenecido a esas legiones. Pero volvamos al punto central de nuestra monografía.



RIVER: LA MITAD MAS UNO



Ya han quedado sugeridas las características principales de dos cosmologías diferentes. La boquense y la riverplatense. Se trata de visiones de la vida diametralmente opuestas. Ahora bien, ¿Cuáles son en este punto de nuestra civilización los criterios que prevalecen? Sin ninguna duda, la admiración por la ciencia, la fe en el progreso, el respeto por el poder y el dinero. Y por otro lado el desprecio por la pasión, la decadencia de la fe y la represión de los sentimientos. Es decir que nuestro siglo es de River. Pero, localicemos aun más la cuestión. ¿Qué ocurre en nuestro país y en nuestros días? Los criollos se están volviendo cada vez más riverplatenses. Y si alguien sostiene que el sentimiento boquense es mayoritario, déjeme que le diga que entre nosotros, los mayoritarios somos minoría. Los argentinos huyen de la mayoría como de la peste. Si alguien quiere ponderar las ventajas de un producto, jamás dirá que lo usa todo el mundo. Más bien afirmará que solamente para unos pocos. Si hablamos con algún amigo acerca de los lugares ideales para vivir o ir de vacaciones, enseguida oiremos que este señor prefiere los lugares donde no hay nadie. Ante esta constante preferencia, resulta totalmente inexplicable el hecho de que los lugares donde no hay nadie aparezcan generalmente desiertos. Bien, para finalizar este razonamiento -o lo que fuere- digamos que casi todo el mundo quiere pertenecer a un grupo reducido. Lo cual provoca el continuo crecimiento de tales grupos reducidos y la mengua de los grupos numerosos. Así llegamos a que las grandes masas (hinchas de Boca, tangueros, reos y muchachos de barrio) van reduciéndose hasta convertirse en elites. Y las elites (hinchas de River, intelectuales, lechuguinos y pudientes) se convierten en muchedumbres. Por eso creo que River tiene más hinchas que Boca. Y eso se irá acentuando cada vez más. Las nuevas generaciones van incorporándose al pensamiento preponderante. Tal vez llegue el día en que en algún reducido cenáculo se reúnan los últimos hinchas de Boca para hablar de asuntos tan herméticos como las carreras de caballos, Gardel o la televisión. Afuera en las calles, en las pizzerías y en las canchas, las multitudes riverplatenses discutirán a Sartre y refutaran a Spinoza.
Ustedes ya saben dónde me podrán encontrar.
Buenas tardes.


domingo, 24 de octubre de 2010

A veces uno necesita ir donde todo el mundo conoce tu nombre.

Domingo. Ya desayuné. A medias, porque con lo que quedaba de yogur no llenaba el vaso. Alguna vez trataré de encontrar explicación de por qué no siempre me rinde lo mismo un sachet de yogur. Siendo que todos traen un litro, a veces puedo tomar 4 vasos, otras veces 5 o, como hoy, encontrarme que no tengo ni medio vaso. Y por supuesto, no tengo más. El no tener más hace juego también con la mermelada, con los huevos -queda uno- con el aceto -tengo la botella vacía al lado de la cafetera, como si fuera un post it- el papel higiénico, champignones trozados.
Vestido y resignado, armado con una lista que hice en la que en vez de anotar lo que faltaba anoté lo que sí había, celular y auriculares, encaré para el Coto de Segurola. Eran las 11 de la mañana y al parecer, a todo floresta le pareció oportuno ir al Coto de Segurola, según pude notar cuando encontré el último chango libre -con severas fallas en sus ruedas, por cierto- e ingresé al salón de ventas.
Cuando uno va a un supermercado grande, termina comprando un montón de boludeces y olvidando la sal que fue lo que originalmente fue a buscar. Con la premisa de no dejarme distraer con esas cosas, logré meter en el carrito todo lo que me hacía falta, manteniendo el nivel de boludeces en lo aceptable -un pote de jrein-.
Mientras iba por los pasillos David Byrne me sonaba en los auriculares cantando eso de "we're on a road to nowhere" y le encontré un nuevo sentido.
Cuando encaré para la linea de cajas, me di cuenta que había calculado mal. No estaba toda la gente de floresta: Estaba la de Floresta y la de Monte Castro, Anibal Ibarra incluído. Una locura, por lo que decidí huir del lugar.
Como buen ciudadano, fui, dejé las cosas de heladera en una heladera, y me fui.
Pero claro, el miércoles va a estar todo cerrado y mis supplies seguían igual, razón por la cual, me mandé al chino de abajo de casa, al que voy siempre. De nuevo, con los auriculares -los chinos de abajo se ve que extrañan y pasan música en chino a todo volumen... Suena todo como Miranda! pero on backwards.

El chino de abajo ya van varias veces que pasa cosas por el lector de barras y no le salen los precios y pone manualmente: 2.50 sea lo que sea. Me redondea para abajo, me saluda cuando entro -o eso creo-... pero eso si... siempre cash. La cosa que a mi se me ocurrió pagarle con débito. Le di la tarjeta y como en ningún momento me iban a hablar en algo que entendiera -o que escuchara, porque Miranda! al revés sonaba a pleno- seguía con los  auriculares. La china corto el tique, lo dejo enrollado a mi tarjeta, llamo a otro chino -el chino capo, que es el que está de pantalón negro, camiseta, saco negro, ojotas y sostiene un cigarrillo que es pura ceniza y en una mano tiene una uña larga en un dedo de la mano. Este a su vez fue a buscar a otro chino que trajo a su vez a otro chino que finalmente paso el plástico por el postnet y pude pagar.
Me agradecieron la compra, y siempre sonriendo, nos despedimos.

Cualquiera compra en un chino... pero en serio, pagar con débito, completa la experiencia.


lunes, 11 de octubre de 2010

518 años.

Decía Mariano Moreno:

Al paso que el nuevo Mundo ha sido por sus riquezas el objeto de la común codicia, han sido sus naturales el blanco de una general contradicción. Desde el primer descubierto de estas Américas comenzó la malicia a perseguir a unos hombres, que no tuvieron otro delito que haber nacido en unas tierras que la naturaleza enriqueció con opulencia. Cuando su policía y natural cultura eran dignas de admiración del mundo antiguo, no trepidó la maledicencia dudar públicamente en la capital del orbe cristiano acerca de su racionalidad; y para arruinar un delirio, que parecía no necesitar más anatemas que los de la humanidad, fue necesario que fulminase sus rayos el Vaticano*.
Si esta calumnia injurió notablemente a los habitantes de estas provincias, no fue menor la herida que recibieron con el tenaz empeño de aquellos que solicitaron despojarlos de su nativa libertad. Impelidos por bárbaros ejemplos de la antigüedad, o más bien seducidos por los ciegos impulsos de su propia pasión, no dudaron muchos sostener que los indios debían según toda justicia vivir sujetos bajo el grave y penoso yugo de una legítima esclavitud.


* Se refiere al "debate" emprendido por los conquistadores sobre si los "indios" eran seres "dotados de un alma racional", que recién fue zanjado en 1537 -45 años después de la llegada de Colón- por el papa Pablo III, al "reconocer" que eran humanos.

viernes, 8 de octubre de 2010

Revalorizaciones.

En un resurgimiento de los diseños antiguos y formatos originales, Ford Motor Company se prepara para anunciar el lanzamiento de la versión siglo XXI de su modelo Ford Falcon.

La Universal Music Group (UMG) anunció la edición especial aniversario de The Joshua Tree en formato de discos de pasta de 78 rpm. El lanzamiento se realizaría el proximo 9 de marzo y estaría compuesta por 6 discos con dos temas por lados y se incluiría una versión desechada de la canción In God´s country.

James Cameron anunció también que para esta navidad estará a la venta una nueva versión de su película Avatar en forma exclusiva en los formatos Betamax, VHS, V2000 y LaserDisc

Harmonix Music System se prepara para presentar la versión de su popular juego Guitar Hero para ColecoVision.

En el mundo editorial se rumorea una edición en formato original de los textos de la biblia. En efecto, se trataría de una edición en papiros enrollados presentados en vasijas de barro cocido, aunque este ultimo dato, no fue todavía chequeado por este blog.

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