viernes, 24 de febrero de 2012

Calesitas...

Juguemos a algo... Supongamos que yo soy dueño de –digamos– unas 20 calesitas. Grandes calesitas todas, orgullo de cada una de las plazas y del barrio o pueblo en el que están. Cada una tiene una docena de caballos que suben y bajan, autos, carruajes, luces de colores, espejos…

Soy un sentimental y cobro un precio bastante bajo para darle aunque sea 3 minutos de diversión a los chicos. Pero las calecitas me resultan carísimas de mantener y no hay reunión familiar en la que no se me critique por los gastos que ocasiona tener funcionando esas calesitas. Me dicen que se me pasan los chicos gratis, que los empleados que se encargan de la sortija dan demasiadas, que la musica es mala… Entonces tengo esta idea: sacarme de encima las calecitas por un tiempo, digamos 24 años.

Armo un concurso con las condiciones que tendrán que cumplir los nuevos calesiteros y enseguida me doy cuenta que hay algunas calesitas que nadie parece interesarles. Me concentro entonces en al menos conseguir nuevos calesiteros para las más concurridas y el resto, tripa corazón, las cierro. Al fin y al cabo, mal que me pese, daban perdidas… es cierto. Cumplían con darle algo de alegría a los chicos, pero bueno, me gano la presión familiar.

Como no hay –supongamos un poco más– mucha gente que se dedique a hacer andar calecitas, agrupo calesitas. Uno de esos concursos, con dos calesitas resulta ganado por el vendedor de pochocho que sabe bastante de pochoclos, copos de algodón de azúcar y de la plaza en general, pero nada sobre calesitas, que está asociado con un primo que tiene algunas calecitas en EE.UU –¡Cuanto prestigio!– y con el dueño de la bicicleteria de enfrente, la que alquila los kartings.

El contrato que firmé, sin duda apretado por mi familia es más o menos así. Yo entregué a esta gente las dos calesitas y pagué –si, pagué yo– 4.390.000 pesos por el plan de obras que iban a realizar en mis calesitas y a la vez, fijé una especie de alquiler: un canon total de 3.448.635 pesos que ellos me tendrían que empezar a pagar recién dentro de 10 años, por lo que voy a recibir 173 cuotas fijas de un valor que fijé 10 años antes, sin estipular ningún tipo de tasa de interés adicional. Les llevé el número a mi familia y estuvieron felices de la vida, me felicitaron, me dijeron que estaba muy bien y hasta consideraron una “inversión a futuro” la entrada segura de 19934 pesos por mes durante 14 años.

Me comprometí además a seguir pagando una parte del pasaje que abone cada chico, para que puedan seguir usando al menos esas dos calecitas. Monedas…
También me terminé haciendo cargo de remodelar las calesitas, de cambiar todos los caballos, carruajes, espejos y luces, mejorar la música y pagarle también parte del sueldo al sortijero, aunque en el contrato dice que lo tienen que hacer ellos.
Y como el contrato lo firme en 1995, cuando había una falsa paridad cambiaria sin prever –entre otras tantas cosas– que eso dejaría de ser así, para cuando “recibí” el primer pago del canon, el monto representó apenas el 3.48 por ciento de lo que puse de mi bolsillo y lo que recibí en enero pasado, el 2.59 por mil de lo que puse.

Lo peor es que proporcionalmente y con los valores actualizados, con lo que estoy perdiendo mensualmente para que funcionen estas dos calecitas, hace 20 años, cuando mi familia me recriminaba, mis “perdidas” cubrían el funcionamiento de todas las calesitas, las más y las menos concurridas.

Me parece que es hora de ponerle fin a ese.

Recibí un comentario que dice: 

Ahora yo pregunto, tan boludo fuiste durante tantos años? no te dabas cuenta? cuando el año pasado, una calesita que estaba andando se llevo puesto un autito chocador con nenes por fallas en la señalizacion, no te dio la sensacion de que habia algo raro? y todas esas quejas de nenes y nenas y papas y mamas de que las calesitas andan mal hace tiempo? que hay muchos chicos por cada caballito? que un dia iba a pasar algo grave? y asi y todo seguias poniendo plata? tu familia no te aviso?




Las mamas y papas, nenes y nenas son la familia, eso es lo raro. Es una familia que se deja llevar, muy fácilmente de engatusar y tenían un tío llamado Bernardo que los convenció de que apoyaran todo eso sin importarle que ellos iban a ser los perjudicados. Cuando se debate el tema, livianamente se dice "Las privatizaciones" englobando todo. Pero en realidad, lo que se engloba es el desmembramiento del estado. El plan era mas o menos así: Una vez que el estado se deshiciera de todos sus bienes, tercerizándolos a empresas privadas a las que les pagaría por planes de reestructuración y a su vez les cobraría canons de explotación -siempre a perdida, por supuesto- se dedicaría a regular desde entes de control como funcionaban esas empresas con una estructura mínima y a priori deficiente y a cobrar impuestos. Los números cerraron por un tiempo, sustentados por la mentira del 1:1. Lo peor es que la gente aplaudía esas medidas. Realmente lo creyeron. En vez de salariazo, se dispararon los indices de desocupación, por las jubilaciones anticipadas -despidos encubiertos-, se concentró la población en migraciones internas, porque quedaron pueblos enteros sin fuentes laboral o incomunicados -por el cierre de fabricas o por la falta de medios de transporte-. El plan era el copete al desmembramiento de la industria nacional durante el período 70-90, cuando las campañas publicitarias hacían hincapié en el "compre extranjero" porque lo nacional era malo, idea que sigue lamentablemente instaurada. La ley 23696/89, una de las más perversas de la historia argentina. Puso la bandera de remate sobre todo. Argentina no solo perdió 49.000km de ferrocarriles, regaló su empresa de telecomunicaciones, su empresa de correos, su petrolera, su aceria, su electricidad, sus puertos, sus líneas aéreas y sus aeropuertos, sus yacimientos minerales, su empresa de gas, su fabrica de armas, su fabrica de aviones y tanques, sus astilleros. El sueño neoliberal de volver a ser nada mas que un país agricolo-ganadero, esa mentira de creerse "el granero del mundo" y que desde la época de la colonia nos puso en la situación de exportar materia prima e importar productos terminados.
Volver a encarrilar las cosas cuesta y lleva tiempo. No hay cambios instantáneos y además van a ser resistidos, porque ya compramos el paquete "El estado es una mierda" más allá de quién gobierne. Lo publico es basura, lo privado es genial. Total, cuando falla lo privado, la culpa es del estado.

lunes, 18 de julio de 2011

Recorriendo el NOA - El primer tramo

2:30 marcaba el reloj de Clemente cuando puse primera y salí de Buenos Aires. Tomé Panamericana y realicé mi primera parada y recarga de nafta -la única hasta ahora con restricción de 100$... pero con 70$ completé el tanque.
Lo que sí, antes de seguir rumbo a Rosario, hice una pequeña siestita en la estación de servicio donde había parado, en Ramallo. Estaba ansioso por salir y casi no había dormido.

Esquivé la ciudad de Rosario tomando un por una ruta que une el tramo que viene de Buenos Aires con el que sale hacia Córdoba y creo que ahorré unos kilómetros. Volví a parar en Armstrong, en la Provincia de Santa Fé donde me tome un cafe con leche antes de seguir hasta Córdoba. Pero como el sueño me estaba dando los primeros síntomas, me metí en Bell Ville, cargué nafta y me hice otra siesta de una hora.

Después arranqué para Córdoba, a la que no entré. La primera estación de servicio tenia una cola increíble, la segunda, no había nadie :)

Salí de Córdoba rumbo hacia el norte, haciendo una parada para almorzar en Jesús María. Hice un rato de descanso, me saque algunas fotos y otra vez a la ruta, para detenerme en un lugar tristemente histórico: Barranca Yaco, donde fuera fusilado Facundo Quiroga.

Ya en la provincia de Santiago del Estero, hice una pequeña carga en Villa ojo de Agua y segui rumbo a la capital de la provincia, donde llegué ya de noche, con el partido de la selección contra Uruguay a punto de empezar.

Busqué donde pasar la noche, donde dejar a Clemente y me fui disparado a la plaza principal donde habían instalado una pantalla gigante. Ya sabemos como nos fue... Pero la experiencia fue genial, como cuando vi en Carlos Paz un partido del mundial (Argentina 1, Japon 0, gol del Bati)
Volvì al hotel y finalmente, caí fundido en la cama hasta las 6:30 del domingo.

Ricardo, el pibe del estacionamiento juro que iba a abrir el estacionamiento a las 7. Mentira :(

Finalmente, saque el auto y mientras empezaba a dar vueltas buscando combustible -no habia por ningun lado en la ciudad- Clemente empezo a regular mal, a 3000 vueltas, 2000, 2500.. subia y bajaba. Un rato largo hizo eso hasta que se le paso solo. Raro... no tenia ni idea que podia estar pasandole.

Sali a la ruta sin cargar nafta, y en una estacion de servicio de bandera blanca (en realidad, negra, con una calavera y dos tibias cruzadas...) consegui super "PELTROBRAZ" (Me dijo que era Petrobras, pero no le creo...) y arrancamos hacia el jardín de la república: La provincia de Tucumán.

Llegué a la casa historica de Tucuman y bastante emocionado entre. Es fuerte estar en un lugar que solamente  viste en manuales de historia, postales y monedas de 50 centavos y que te cansaste de dibujar con el estencil celeste del Anteojito.

Sali de Tucumán y la siguiente parada ya fue en Rosario de la Frontera, ya en la provincia de Salta (El contador de provincias parcial llego a 5, el total a 18). Entre a Rosario de la Frontera para cargar nafta en el ACA, que estaba muy bien organizado a pesar de la cola lo que hizo que la demora fuera bastante poca.

El nuevo desvio histórico fue ahora un camino de 3.5km que lleva a la Posta de Yatasto, el lugar donde -cuenta la historia de los manuales Mitristas- Belgrano se encontró por primera vez con San Martín. En realidad, no fue asi. En este lugar, Belgrano le entrego el mando del Ejercito del Norte a Juan Martín de Pueyrredon y si bien se encontro con San Martín, no fue sino a unos 20 km y como tal es recordado por todas las placas del lugar.

Retome la Ruta 9 que pasada la localidad de Metan me esperaba con una amplisima calzada de 4 carriles, dos de cada mano, como una larguísima avenida hasta la entrada al centro mismo de la Ciudad de Salta.

jueves, 14 de julio de 2011

Corrijame, Giachino!

Voy a permitirme usar toda la basofia legal que tuve que estudiar para Regimen Legal para opinar sobre el decreto 936/11, que cuyo espíritu es prohibir la oferta sexual en medios de comunicación.

Primero, cosa de que no me odien y sigan leyendo, siento postura: Estoy absolutamente de  acuerdo con que el rubro 59 es una locura.

El asunto acá es: ¿Es válido el argumento esgrimido por el diario? Lamentablemente, sí. Legalmente, es absolutamente válido y podría citar una catarata de artículos legales que fundamentarían esto que digo porque, así como en el truco, un 3 mata a un 2, en derecho un decreto es un 7 bravo, una ley el ancho de basto y los pactos incorporados por el articulo inciso 22 y la Constitución el ancho de espada y no hay mucho espacio para moverse. Es clarito: el articulo 14 de la CN proclama la libertad de prensa, el 32 prohíbe que el congreso regule de alguna forma la libertad de imprenta y el 42 establece el derecho de información de los consumidores. Para completarla, el Pacto de San José de Costa Rica prohíbe, en su articulo 13 la censura previa.

Y para aun más: Esta el fallo de la Corte Suprema de la Nación del caso Verbitsky, que se presentó ante la justicia para impedir la salida de una solicitada que apoyaba a un ex presidente de facto por considerar que constituía una apología del delito y en donde la Corte al tener que optar entre "impedir la consumación de un delito" o "consentir el sacrificio de un bien jurídico valioso" optó por esto último.

Hay un solo resquicio, una sola veta que veo que sería interpretar que un diario pueda ser considerado al mismo nivel que un espectáculo público. En ese caso, se podría argumentar que el articulo 13 del PSJCR en su inciso 4 dice que tales espectáculos SI pueden ser objetos  de censura previa con el exclusivo objeto de regular el acceso a ellos para la protección moral de la infancia y la adolescencia.

De todas formas lo que hay que tener en cuenta también es el limite entre lo legal y el sentido común. En los términos argumentativos de la presentación del amparo del diario Rio Negro, se podría también comenzar a publicar avisos de sicarios ya que hasta que estos no concreten el homicidio, ¿no seria acaso legal?

lunes, 11 de julio de 2011

Nada es casual... ni siquiera las cadenas de mail

Hace minutos recibí una cadena de mail que con una ironía propia de un ignorante hijo de putas, y titulada "Como, no estaban desaparecidos" es acompañada por las capturas de pantalla del resultado de las consultas al padrón electoral de los hijos de la titular de Madres de Plaza de Mayo, clamando indignación popular, llamando a la distribución de esa "información" como mandato de "obra de buen ciudadano"



Y esa cadena llega hoy, al día siguiente donde la ciudadanía de Buenos Aires se ha expresado categoricamente -como dijera una gran amiga-:"La buena noticia es que la democracia sí funciona. La mala, es que viviendo en una ciudad de GARCAS, que prefieren sombrillitas y resposeras en sus playas falsas a viviendas y hospitales, seguiremos teniendo el jefe de gobierno que nos merecemos.")

Para todos ellos, y para quien haya generado esa cadena, esta es mi respuesta.

No respondo cadenas. Hace demasiado tiempo que estoy inmerso en el ámbito informático como para detenerme en un pps de imágenes que me acercaran a la felicidad, o perder tiempo en leer sobre la desoladora historia de un niño que necesita algún trasplante urgente. Pero hoy recibo este mensaje y mas viniendo de ustedes, mis amigos en un día como hoy donde estoy triste por la abrumadora forma en que la ciudad me recuerda que nuestra sociedad porteña sigue siendo derecha y humana. Y entonces contesto y agrego a la persona que figura como iniciadora de la cadena, Maria Alicia lo siguiente... los desaparecidos, figuran en los padrones no porque estén vivos como esta malintencionada y desinformada cadena pretende decir, sino en virtud de una Ley Nacional votada por el Congreso Nacional, ese edificio de Entre Ríos entre Rivadavia e Yrigoyen, frente a una plaza en la ciudad de Buenos Aires. Que esa ley lleva el numero 24321 que se sanciono en 1991 y que establece derechos para los que no tuvieron derechos, y que aun sancionada esa ley tuvieron que esperar 19 años más para que se modificara el articulo 15 del código electoral de la nación mediante el decreto 935 del año 2010 con el siguiente texto: 

Art. 5º — En el registro informatizado se incluirán, por cada elector, los siguientes datos: apellidos y nombres, sexo, lugar y fecha de nacimiento, domicilio, profesión, tipo y número de documento cívico especificando de qué ejemplar se trata, fecha de identificación y datos filiatorios. Los electores ausentes por desaparición forzada se incorporarán al aludido registro en las condiciones establecidas en el artículo 9º de la presente reglamentación.

...


Art. 9º — En las hojas impresas del padrón electoral, los electores declarados ausentes por desaparición forzada deberán visualizarse con un sombreado que los resalte. Al pie de cada hoja figurará la leyenda "Elector ausente por desaparición forzada, artículo 15 del 
Código Electoral Nacional"


Si aun Videla en su cinismo afirmaba que un desaparecido era alguien que "No esta, es una incógnita. Está desaparecido"http://www.youtube.com/watch?v=9czhVmjeVfA no terminen por ignorantes de ser más diablo que el diablo. 

Menos hoy.

Salir del closet.

Quizás esté bien que así sea y que nos asumamos como lo que somos. Una ciudad de garcas que apoya la idea de denunciar a su vecino, de no preocuparse por el estado de los hospitales públicos porque total, los usan extranjeros indocumentados que llegan en medio de una inmigración descontrolada. Una ciudad en la que uno de cada dos habitantes quiere moler a palos a todo aquel que tenga el descaro de disfrutar de dormir en una plaza, en la que uno de cada dos habitantes esta de acuerdo en que se les haga saber desde bien chicos a esos chicos que no tienen la suerte de haber nacido en esta tierra de prosperidad y de sueños concretados que la igualdad ya paso de moda y que las computadoras son sólo para los porteños.
Una ciudad en donde uno de cada dos habitantes cree que existe un micro amarillo, articulado y que los va a llevar a todos más rápido a ningún lugar.

Ey, vos porteño... cuando llegues a cualquier ciudad del país y te traten como la mierda que sos, no te quejes. Porque es lo que has elegido ser.

viernes, 1 de julio de 2011

Un día, él que se fue para siempre de la plaza fue él.

Los próceres de los libros de historia de Ibañez y AZ son cosas lejanas y amarillentas en este, un país que se mueve por antinomias, que desde el vamos fue Saavedra o Moreno, Lavalle o Dorrego, Unitario o Federal, Sarmiento o Rosas. Dónde todos son cuestionables, hasta el mismo San Martín.
Entonces me acuerdo de Mafalda, preguntándose por qué en el siglo 19 había habido tantos próceres y en el 20 ninguno. Pues en esta Quino se equivocaba: Hubo uno que murió el 1 de julio de 1974.

martes, 28 de junio de 2011

Pre-Embarque (2)

Hoy cambié el seguro del auto. Me pasé a La Caja por el ACA. Despues de lo que paso en Rosario, prefiero pagar unos mangos más, pero tener el acarreo sin cargo desde cualquier lado.

viernes, 17 de junio de 2011

Pre embarque (1)

Ok... Clemente ya está listo. No hubo tanto como para el viaje del verano pero algunas cosas fueron necesarias. A lo del alternador que palmó en Rosario, se le sumó el cambio de las correas de distribución, la maquina de la ventanilla delantera derecha -palmada desde febrero en el viaje a Mar de Ajó-
Las ruedas estan bien, los frenos Claudio me los ajusto, lo mismo que el tren delantero, que le cambio algunos bujes.

Ya tengo el pasaje para el tren de las nubes y hoy cerre las reservas de cuatro de los hostels. Todavia me falta encontrar algo para alojarme en Cachi. El resto de las noches en los lugares que voy a parar mas de una noche ya estan (Salta, Jujuy, Humahuaca, Cafayate)

El itinerario tambien está. Despues de un primer plan de hacer el circuito desde Buenos Aires a Salta pasando por Cordoba, me decidí por la ruta tradicional, pasando por Ceres y Santiago del Estero, donde haré la primer noche. Pero para eso falta mucho todavía. Pero ya todo está en marcha.

"Ya me puse curitas en los pies porque otra vez vuelvo a salir de gira" como cantó Fabiana Cantilo...

lunes, 2 de mayo de 2011

¿Qué tren? ¿Qué tren?

Es tanto más sencillo canalizar todos los incidentes de hoy en el ferrocarril Sarmiento como un sabotaje y una acción organizada de grupos infiltrados que asumir que los pasajeros del Sarmiento son tratados como ganado, maltratados y humillados en el instante que suben a esos trenes. ¿De quién es la culpa? ¿De la empresa TBA o de la política que de 1976 al Carlos de los 90 se dedicaron a eliminar ramales, creando pueblos fantasmas provocando que sus habitantes se fueran a vivir al Gran Buenos Aires generando una masa de gente que se tiene que mover diariamente que no hay sistema de transporte ni calles soporten y que regaló los ferrocarriles a empresas como TBA? No, no... Fueron grupos organizados. Les digo más, seguramente de izquierda. Esos jipis maricones y melenuds siempre tienen una molotov en el bolsillo. O Al Qaeda. Dijeron que habia alerta mundial porque mataron a Bin Laden y se la agarraron con el Sarmiento. Haedo, Al Qaeda, hasta suenan parecido. Si ya los acusaron de tirar las Torres Gemelas y poner caños en Londres y en Madrid, qué les hace una mancha más al tigre, acusenlos de sacar los tornillos de las vias en el cruce de Terrada y avivar el fuego en los vagones con las hojas de su libro sagrado. 

O Pino Solanas, que se creyo en serio cuando Victor Hugo le sugirió relacionar su lanzamiento de campaña como jefe de gobierno con lo que pasaba en las vias. 

La gente esta muy loca. Esta muy loca porque es maltratada, porque si no toleran los 12 minutos de retraso -Señor ministro de Quilmes (FFCC Roca ramal Diesel, otra joya del sistema de transporte)- probablemetne sí, los echen del trabajo porque o estan en negro o el gobierno del innombrable les dio la ley de flexibilización laboral y ninguno de los sucesores fue culo de derogarla. 

Nono, no fueron esos trabajadores que tienen los huevos al plato, que son sub-educados porque el sistema asi los quiere, porque son utiles para llenar plazas. Revisen bien, en las camaras me parecio ver un sobrino nieto de Sacco y una femenina, de entre 20 y 25 años, que clamaba llegar a Once y que decia apellidarse Vanzetti. 

miércoles, 30 de marzo de 2011

El abierto de tenis de Francia.

Todavía no había apoyado los pies en el felpudo que tenía junto a la cama cuando se le vino la idea a la cabeza. Esas asociaciones que Claudio solía hacer inmediatamente después de haber apagado el despertador de un certero manotazo cuando éste, socarronamente, insistía en darle por terminadas las horas de sueño desde hacía años a las 6:25 de la mañana de lunes a viernes. Hacía esas asociaciones como un método para poner su mente en funcionamiento mientras instintivamente buscaba con los pies las ojotas que movidas vaya uno a saber porqué fuerza misteriosa –pensaba Claudio– cambiaban de posición durante la noche y aparecían con más de un metro de separación entre una y otra lo que motivaba que se preguntara en voz alta y con un poco de indignación mezclada con otro poco de intriga: –Pero si yo me senté en la cama y ahí recién me las saqué.
Lo que Claudio no recordaba eran las tres visitas al baño durante la noche.
Y entonces, ya con los pies en esa alfombra peluda iniciaba su secuencia de arranque. Trataba de precisar que número de día era, que día en la semana y cuales eran sus principales actividades para la jornada.
Y esa mañana se le apareció en la lista hacer un llamado a Martín, su hermano, que recién había vuelto de su viaje a París y con quién iba a encontrarse para que le contara sus anécdotas.

Ojotas. Martín. París. Abierto de tenis de Francia. Abierto de tenis de Francia… Abierto de tenis de Francia y Claudio quedó ahí, repitiendo lo de “Abierto de tenis de Francia” hasta que ya irritado lo tuvo que admitir: No podía recordar como se llamaba el torneo.

Baño. Ducha matinal y el calefón apagado. Sopla mucho el viento en invierno, no sea cosa que se apague y volemos todos a la mierda –dice siempre, cada noche: ¿Apagaste el calefon, Marcela? Mira que sopla el viento, etcetera. Claudio mantiene apretado una eternidad la llave para encender el piloto del viejo Universal. Mira la nada. O el calefón, es lo mismo, si está dormido todavía. Y sigue repitiéndose: Abierto de tenis de Francia. Abierto de tenis de Francia. Por lo menos, el piloto quedó encendido.

Claudio canta a veces en la ducha. Él cree que canta un tango pero que ya le varió tanto la letra que ya no canta lo que el cree que canta. Pero eso si se baña antes de cenar. A las 6:25 duerme Marcela y duermen los vecinos. Entonces repasa una vez más: Veintidós, martes. Depositar para cubrir los cheques de Salmun. Pasar por Galli. Buscar precios de los botones. Llamar a Martín. Martín. París. Y una vez más. ¿Cómo se llama el abierto de tenis de París?

Claudio repasa, mientras tiene la cabeza enjabonada y los ojos apretados los ganadores del torneo. Pasan por la cabeza Carlos Moya, Nadal, Kuerten… Gaudio. Ahí está la punta que necesita porque se acuerda bien de esa final azul y blanca entre el Gato Gaudio y Guillermo Coria. Gaudio trepando a la platea. Gaudio llorando. Mamá, papá –empezó diciendo cuando le dieron un micrófono. La noche anterior había sido el casamiento de Cristian y Laura. Una fiesta increíble y no tenía que hacer ningún esfuerzo para recordar esa tarde en la cama, con terrible resaca. Había salido descalzo de la fiesta y se dio cuenta cuando ya estaba en un taxi con Marcela y –ahí no se podía acordar tampoco ese detalle– alguien más que iba para el mismo lado. Hubo que volver al salón. Hubo que escucharla a Marcela quejarse. Hubo que soportar la mirada del tachero por el espejo.

Ahora se enjuaga la cabeza apoyando los brazos contra la pared como si lo hubiera parado la policía para que el agua le corra por el cuerpo y lo despierte cuando cierre primero la caliente y después tratará de aguantar todo lo que pueda la fría.

Se seca usando un método que aprendió viendo a la Pantera Rosa. Nunca –en sus casi 45 años– le salió lo del voleo de taquito a la toalla para dejarla en la bañera. Hoy tampoco. Qué le va a salir si esta pensando en una sola cosa: Abierto de tenis de Paris. Y solamente le sigue saliendo Wimbledon. Pero no, eso es césped y Londres.

Marcela se levanta un rato después que Claudio y antes de acostarse siempre deja café preparado en la cafetera de manera que él sólo tiene que calentarlo en el horno micro ondas, untar un par de tostadas –Diet, de pan negro integral– con queso blanco –port salut, claro y aunque a Claudio le gusta más el de La Paulina, la última vez que fueron a comprar no había, así que es un SanCor el queso de esta mañana.

Una taza de café frío ya puesta en el plato giratorio. Cierra la puerta. Aprieta el botón de cocción rápida y el reloj le muestra 0:15, 0:30 y en ese mínimo instante nota el paralelismo que lo lleva a bifurcarse entre el café y Guillermo Coria sacando 6–7 abajo en el quinto set aquella tarde de junio de 2004.

Gaudio ganó 8–6 el set y se llevó el partido y el torneo. Sí se acordaba ese punto como si lo estuviera viendo: El Gato Gaudio ganando el Abierto de tenis de Francia. Indian Wells tampoco es. Eso es en cemento. Cancha rápida y en los Estados Unidos.

El minuto que le toma al horno pasa y Claudio busca un sobre de edulcorante para el café. Lo lleva junto a la mesa del comedor y se dispone a desayunar mirando los titulares de las 7 de los canales de noticias.

Lo de siempre: Los principales accesos a la ciudad de Buenos Aires están congestionados. Pero ya no se dice embotellamiento sino caos de tránsito como si los autos estuvieran todos desparramados sin sentido. No. Es un caos prolijo de kilómetros de autos que tratan de ingresar como cada mañana a la ciudad. Por algún motivo que no logra esclarecer, eso sigue siendo noticia y motivo de alerta para los sobreimpresos en las imágenes del noticiero. Cada mañana un par de autos o más resultan sorteados para intentar ocupar físicamente un mismo espacio sobre Panamericana, siempre mano a Capital. Y eso aumenta, obviamente, el caos.

Va a llover, anuncian. Eso más que noticia es posibilidad de noticia. Seguramente no va a llover sino va a diluviar, que es lo que corresponde a una ciudad donde el tránsito es un caos. Años de creer que los brasileros eran exagerados para caer en cuenta que quizás no sea tan así. Siempre puede granizar. Eso resularía en una caos catastrófico por el diluvio y las inundaciones que seguirán al fenómeno meteorológico.

Apaga el televisor y lleva las cosas del desayuno para la cocina cuando la ve a Marcela salir del baño y volverse a la pieza. Ella no lo llega a ver y esa es secretamente, una de las imágenes que más lo excitan de su mujer: verla con esa remera estirada que alguna vez fue de él que le cubre un poco por debajo de la espalda y le permite ver –casi espiar– la redondez de sus nalgas.

Claudio va hasta la habitación. Todavía le quedan unos minutos antes de la campana de largada. Ya está listo para salir. Marcela se sacó la remera. Claudio se acerca a saludarla mientras ella sigue sumergida en la cajonera buscando la ropa para ir a bañarse.

¿Cuándo fue la última vez que tuvieron sexo por la mañana? Una vez –se acuerda, aunque prefiere olvidarlo– pusieron el despertador una hora antes para tener tiempo y no hubo forma. Estaban los dos dormidos. Claudio mira como los senos de Marcela se mueven acompasadamente y procura guardar esa imagen para mejorar algún momento grato del día.

–Marce, me voy. No tiene caso preguntarle a ella por el abierto de tenis de Francia. Marcela odia el tenis. Esa mierda individualista –dice– cuando Claudio mira algún partido. Le gusta el futbol o lo tolera mejor. Tres hermanos varones, fanáaticos de Lanús. Hermanos. Llamar a Martín.
–Voy a llamarlo a Martín. Volvió ya. Lo voy a invitar a que venga el viernes con Fernanda a cenar. ¿Te parece?
–Sí, dale –Marcela se enderezó y se giró hacia Claudio que sumó otra imagen más de su mujer a punto de irse a bañar.
–Pedimos unas pizzas... –Balbuceó Claudio que, o miraba o hablaba. Le gusta Marcela. Lo calienta Marcela. Más de 20 años juntos. Y le gusta.
–¿Pizza? No… Ya que vino de Francia hagamos una fondue y usamos el chirimbolo ese ahí juntando tierra arriba de la heladera. Hay que hacer algo con un toque francés. Pasa delante de el rumbo al baño y le da un beso.

Pizza, Italia. Italia, Roma. Roma también es polvo de ladrillo. Coria también perdió esa final, pero con Nadal al año siguiente de perder con Gaudio la final del abierto de tenis de Francia. Y despues el gallego le ganó a Puerta. Y a Puerta le dio positivo el doping. Otra vía muerta, no le sirvió tampoco.

Más de 20 años juntos. Se conocieron en el 86 en la casa de un amigo de Claudio que tenía un televisor de 29” y ahí se vieron todos los partidos del mundial de México. Corea, 3 a 1, Italia 1 a 1, Bulgaria 2 a 0, Uruguay 1 a 0, Inglaterra 2 a 1, Bélgica 2 a 0 y la final, Alemania Federal –porque había dos Alemanias… Los alemanes siempre tan perfeccionistas tenían un país como backup… o tal vez fuera por aquello del botín de guerra del 45–. Como fuera, 3 a 2 y a cantar México 86, el mundo unido por un balón. 86…

Gaudio ganó 8–6 el quinto set de la final del abierto de tenis de Francia. No logra recordar el nombre, aunque verle los pechos a su mujer por unos segundos desde la puerta de la habitación le había hecho olvidar qué había olvidado.

Llega a la planta baja. Cierra el ascensor y lee los pisos en que esta cada uno. El suyo, en el 0. El otro, en el sexto. Así terminó el primer set. Coria lo aplastó a Gaudio. 0-6. Claudio entonces pensó en que ya debería considerar algún suplemento vitamínico para la memoria. Falopa no –se dijo mientras giraba la llave de la puerta– después me da positivo el doping como a Puerta en Roland Garros. Y entonces cierra los ojos, putea y logra salir triunfal a la calle pensando en sólo una cosa: en que buenas tetas tiene todavía Marcela.

viernes, 4 de marzo de 2011

200 años sin Mariano.

Hoy se cumplieron 200 años del fallecimiento de Mariano Moreno. Nadie dijo nada. No fue recordado en ninguna escuela. No hubo minuto de silencio. No hubo un solo lugar de este país que él alguna vez planeo y que no pudo ver, un homenaje en su memoria.

Moreno era un espíritu revolucionario en serio y no si bien fue un San Martín cruzando los Andes, ni fue un Belgrano quemando Jujuy para que no quedara nada para los españoles ni fue un Güemes usando tácticas de guerrilla en el norte para defender las fronteras de un país que no existía, pero que él alguna vez había imaginado.

martes, 1 de marzo de 2011

China y Bermudas

Ayer me compré dos bermudas. Una, me la probé y me la llevé puesta. La vieja la metí en la bolsa junto con la otra que compré y me fui.
Tiré la bolsa en el asiento de atrás del auto y seguí mi día.

Volvía para mi casa y me recordé que tenía que comprar algunas cosas en el chino. De modo que estacioné el auto, bajé con la bolsa y me fui al super. Si bien ninguno de los chinos me hubiera dicho nada si entraba con la bolsa, la metí en un locker que tienen. Hice mis compras, y me me fui a mi casa.

22:20, hice la gran Kevin pero con la bolsa de las bermudas. Bajé, pero ya estaba cerrado. No me quedó otra que esperar a hoy.

Cuando salgo a la mañana le pregunto a la encargada si sabía a que hora abrían. 8:30... 9... Me fui a laburar y rogué que nadie hubiera visto el locker -sin llave-.

Llego a casa al medidía y ya estaba yendo para el chino cuando la veo a la encargada con la bolsa con mis bermudas.

Si, ya sé... es una anécdota estúpida, pero habiendo tanta gente garca en este mundo, al menos recuperé mis bermudas.

lunes, 28 de febrero de 2011

Charla de Educacion Vial... Para que?

Fui al ACA de Flores para cumplir con la charla de educacion vial previa a renovar el registro. Segun parece, el problema mayor que sufre nuestra forma de conducir es que la gente toma mate en la ruta. Es cierto, es una costumbre bastante frecuente, pero, vamos... es como hecharle toda la culpa del agujero de ozono al glade toque del baño de Carlitos.
Por otro lado, mas alla de ese topico, la charla se completo con un video donde mostraban choques con crash test dummies y listo, papelito de certificado y nos vemos en 5 años otra vez. En 35 minutos, afuera. Y entonces... Que sentido tuvo?

sábado, 26 de febrero de 2011

La duda

¿Y si lo mejor ya me pasó? Estoy condenado como Fito Paez a no superar "El amor después del amor" o como Miguel Angel a no superar La Piedad o como Francis Ford Coppola a no superar "El Padrino" o como George Lucas a no superar "Star Wars" o, como el peronismo, a no superar el primer plan quinquenal...

domingo, 20 de febrero de 2011

Estrella del mar.

Dijiste -Yo quiero ver el mar. Después armamos el campamento y almorzamos... pero primero, quiero ir a la playa. Dejé el auto en la parcela que habíamos elegido y mientras todavía no había bajado del auto ya estabas algunos metros adelante, haciendo el camino que va hasta la entrada del camping y de ahí por la calle, una cuadra hasta la playa. Te alcancé cuando ya casi salías y digo te alcancé porque no me esperabas, así de atropellada saliste. Y de eso, pasó un año.


En ese año, desde esa corrida tuya a la playa, nos veíamos, hablábamos, nos escuchábamos. Siempre encontrábamos espacio para una cerveza en el Paseo del Sol, o un helado en Victoria Cream, una caminata por Santa Fé o para darle un par de vueltas a los diques de Puerto Madero caminando.

El jueves pasado -un año después- llegué caminando por la playa a la calle que baja del camping del ACA de Mar de Ajó. Y me quedé un rato mirando el mar, muy sucio esa tarde cuando el sol ya me pegaba casi en la nuca y hacia una sombra bastante larga de mi sobre la arena, pensando en vos. 

Elegí ese lugar para despedirme de vos porque no tuve ningún otro lugar para hacerlo porque cuando volví de mi viaje me enteré que no estabas mas. Y me pareció muy bien que fuera en tu lugar favorito -no esa playa- sino junto al mar, mirando las olas de la hora en que el mar empieza a borrar castillos de arena, a tapar pozos, a anegar estadios de tejo y de paleta. La hora en que se acallan los pregones de churreros. La hora en que se preparan para brillar sobre el mar la luna y las estrellas. 

Estrella del mar, Stella Maris. Si acaso todo lo que vos creías resultara cierto, me habrás escuchado

viernes, 18 de febrero de 2011

Dia 30: Tandil - Buenos Aires.

Antes de salir de Puerto Madryn había mandado un mail al hostel que había encontrado en Tandil: Casa Chango. Me hizo gracia su página web que anuncia que el hostel está atendido por sus propios pasajeros.
Envié el mail y el plan era conectarme en alguna parada del recorrido para ver si había recibido respuesta.

Mi primer parada fue en Sierra Grande, donde paré a cargar nafta y despedirme del combustible a $3.267 patagónico. Realmente, lo extrañaré. De ahí, al ACA de La Adela, en La Pampa y eso, aun al haber pasado por un borde, hizo que al final del viaje haya pasado por un total de 6 provincias: Buenos Aires, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y, por pocos kilómetros, La Pampa.

Decidido a no entrar en Bahia Blanca, paré en una estación de servicio en el km 711 -si mal no recuerdo-, resultando esta ser una de las YPF más sucias de todas las que he estado. Raro, puesto que la mugre suele ser característica de las estaciones de la Shell siendo las YPF las más prolijas. Huí del lugar después de cargar algunos pocos litros de nafta con rumbo a Coronel Pringles, donde me tomé un café. Quedaba todavía un largo trayecto hasta Tandil.

Llegué cerca de las 10 de la noche a Tandil y fui directo al Hostel. No sabía si habian recibido el mail o no, si tendria lugar, nada... bueno, sí. tenia todo listo y me estaban esperando. Bajé pocas cosas del auto y me fuí directamente a festejar el fin de fiesta a Época de Quesos.

Me pedí una tabla bastante grande, total, era el último día y estaba celebrando. La moza me dijo que si no la terminaba, me preparaba lo que sobraba para que me lo llevara.

-Mirá -le dije- salí de Puerto Madryn y manejé 1076 km directamente hasta aca solo con el objetivo de venir a cenar a Epoca de Quesos. Te garanto que no va a sobrar.

No sobró.

Recibí un sms de Clara, que me decía que estaba con Débora. Tuve la mala idea de sugerir si estaban en pleno aquelarre. Recibí 3 mensajes de texto con el mismo contenido por parte, no solo de Clara y Débora sino tambien de Eugenia que estaba ahí también.

A continuación, mi disculpa:

Mis amores no se ofendan y entre todas me reprendan que nunca tuve intención de injuriarlas a    la distancia.
Por eso, con elegancia quiero hacerles saber que si a alguna hice daño al compararla con brujas, el corazón se me estruja y la verguënza es tan grande como la tabla de fiambre que me acabo de pedir. Mas, que otra cosa quisiera al terminar la jornada que estuvieran aquí las tres en las sillas vacías que rodean esta mesa. 

Volví al hostel, charlé con unos chicos que estaban parando ahi... me pegué una ducha y me fui a dormir.

Al día siguiente encaré el regreso. Llegué a casa a las 16:02 exactamente al mismo lugar desde el que había partido el 2 de enero a las 4:50. Recorrí 8782 km.

Estas son algunas de las localidades y paradas que hice... seguro me olvido de alguna: Gorchs, Azul, Tres Arroyos, Bahia Blanca, Pedro Luro, Carmen de Patagones, Viedma, Sierra Grande, Trelew, Uzcudum, Garaydale, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly, Caleta Olivia, Fitz Roy, Tres Cerros, Puerto San Julian, Comandante Luis Piedrabuena, Rio Gallegos, San Sebastian, Rio Grande, Tolhuin, Ushuaia, El Calafate, El Chalten, Tres Lagos, Puerto Santa Cruz, Rawson, Puerto Madryn, Playa Unión, Puerto Pirámides, La Adela, Tandil, Rauch... y visité tres Parques Nacionales: Tierra del Fuego, Los Glaciares, Monte Leon y un Monumento Natural, el Bosque Petrificado.

Conocí muchísima gente con la que compartí muchos momentos muy lindos, Narcis, Diana, Gustavo y Patricia en Ushuaia,  Evelina, Paulina, Luciana, Dolo, Luis, Willi, Constanza, Laura, Florencia en el Chalten, Jean, Stephanie, Adelain, Lupe, Lucas, Marcos, Claudia, Luciana, Alejandra, Harris, Leticia, Melisa y algunos más que seguramente me estoy olvidando ahora en un viaje que no olvidaré jamás.

Los últimos 17 km del viaje.

lunes, 14 de febrero de 2011

Días 24 a 29: Puerto Madryn (3)

Mauro siguió derecho toda la noche. Para cuando me levanté y bajé a desayunar, dormía en una de las hamacas paragauayas. En realidad, no dormía: estaba inconsciente. Stephanie cada tanto le sacudía la hamaca y él ni se mosqueaba. Adelein estaba preocupada sobre a qué hora íbamos a salir, pero creo que estoicamente aceptó que iríamos simplemente, más tarde, sin que ese "más tarde" pudiera ser precisado en un reloj.
Lucas logró revivirlo a Mauro y finalmente arrancamos para la península.

Adelein se sentó adelante. De las dos, ella habla menos español y lo que habla lo mezcla con italiano. Y aparte le pone onda. La entendí perfectamente cuando agarrada a la pasamanos que tiene sobre la puerta delantera Clemente con las dos manos dijo: Ustedes manejan muy raro.

Llegando al puesto de entrada de la península, donde cobran la entrada les dije: Ustedes se callan la boca y no dicen ni hola. Hablo yo y nada más. De esa manera, los tres pasamos como de Buenos Aires. Yo de Floresta, y ellas de Versailles y de Liniers, respectivamente (¿?)

Entramos a Puerto Pirámides poco menos que famélicos y encaramos directamente para Quimey Quipan (Donde ya había estado en 2007) y Lupe, Lucas y yo pedimos la pesca del día con distintas salsas: Aleta de raya. Delicioso.

Después al agua. La playa de Puerto Pirámides es increíble. Es una pileta de natación infinita como el mar. El agua es absolutamente incolora y aun con el agua (Opción 1: a la altura del cuello, uno puede verse los pies. Opción 2: por el gañote, uno se sigue viendo las patas)

Nos encontramos con otros chicos que estaban tambien en el hostel (Melisa, Yanina y Martín que estaban en excursión). Hicimos las actividades clásicas de playa: tomamos un poco de sol, unos mates, unas cervezas, pateamos un poco una pelota con poca gracia -nosotros no teníamos gracia...- y como el clima empezó a (opcion 1: desmejorar. Opción 2: ponerse choto) nos fuimos primero caminando para ver el esqueleto de ballena franca austral que preservan junto a la Avenida de las Ballenas y después volvimos a los autos para ir hasta la lobería. Para llegar ahí, hay que tomar un camino descendiente bastante malo. Después de sacar las fotos con los lobos, el clima nos empezó a correr. Se vino una tormenta de viento y arena que hizo que subir hasta la ruta desde la lobería fuera bastante complicado.

Ya regresados a Puerto Madryn, nos aprestamos a la cena. Yo no tenía nada para cocinar, sobretodo me faltaban ganas. Lucas y Mauro iban a ir a por una pizza y me acoplé. Salimos los tres, con Lupe a quién me dí cuenta que habíamos perdido cuando llegamos a la pizzería. Le pregunté a los chicos y me dijeron que se había ido a comprar morfi a un lugar llamado El Bodegón, que vendian cordero hecho muy bueno y barato. La puja cordero-pizza fue desigual, además ¿Cómo resistirse a un lugar llamado El Bodegon?

Me encontré con Lupe ella ya había pedido un plato llamado "olla patagónica" (A saber: cordero, papas, tomates secos, hongos secos, panceta, zanahoria, salsita) por la módica suma de 48$

Para matizar la espera, y para variar a tanta cerveza, compré una botella de gancia, una sprite y unos limones, para la hora de la sobremesa y sumarla una alternativa más a la birra, el vino y el fernet. Pero salvo Alejandra, la amiga de Lupe, a quién le preparé dos vasos, el resto se mantuvo fiel a las otras bebidas... como sea: no quedó nada de Gancia.

Al día siguiente, mientras desayunábamos todavía, a Leticia -que salió a comprarse cigarrillos y que era su último día de vacaciones, se la llevó puesta una bicicleta. Se dobló la mano. La ayudaron y la llevaron hasta un hospital donde le sacaron una placa y le dijeron que estaba esquinzada. Le siguió doliendo, se hizo ver por otro médico, le dijeron lo mismo. Cuando volví a hablar con ella, ya de regreso en Buenos Aires, estaba quebrada.

En tanto, yo mi último día en Madryn lo usé para ir al Ecocentro. Me hice la caminata desde el hostel. Aunque no es muy lejos, tardé bastante: en un momento encontré una sombra cerca de la playa, y me hice una siesta a pocos metros del mar.


Intermezzo poético.


            Camino otra vez hacia el sur por la orilla de la mar.
            No me pidas que la mirar las suaves olas romper 
            me detenga a recordar el triste resonar
            de las ruedas de metal de tu repleto vagón
            dejando atrás la estación
            debajo de la ciudad.
            Prefiero mirar el mar, 

            aunque te tenga que extrañar.


Fin del intermezzo

El Ecocentro es un muy lindo lugar cuyo mayor atractivo -para mi, claro- resultó una instalación en una sala donde reproducen los sonidos y la sencación visual del fondo del mar.

El plan para la ultima noche en Madryn era ir a comer a un restaurante sobre la playa -Vernardino (si, con V)- donde fuimos con Lupe, Claudia y su hermana Luciana, Natalia -mi nueva compañera de habitación- y Julian. En un momento, se acercó a nuestra mesa un pibe vendiendo flores al que le dije: Flaco... somos dos, ellas son cuatro... no necesitamos flores, necesitamos un milagro.



Para esas horas ya tenía decidido viajar hasta Tandil al día siguiente. Son más de 1000 km y necesitaba estar bien despierto. Razón por la cual, me perdí la joda a la que fueron prácticamente toooodos en el hostel al punto que fue raro encontrar el lugar de reunión, los sillones del jardín, vacíos.

Al día siguiente, tomé el desayuno, esperé para despedirme de quienes se fueran despertando más o menos temprano. Pude saludar solo a Claudia, Luciana, Natalia y al bueno de Harris que siguiendo mi consejo se iba para Bariloche.

Finalmente, dejé Puerto Madryn y volví a tomar la RN3 con rumbo norte. Pero esta vez no iba a hacer todo el trayecto por ahí sino que iría por la RN3 hasta la RN251, de ahi hasta la RN22 y de ahi, nuevamente hasta la RN3... ahorra unos kilometros.Y yo tenia muchos por delante.

viernes, 11 de febrero de 2011

Dias 24 a 29: Puerto Madryn (2)

La primer noche en el hostel palme. Entre haber manejado más de 1000 km, el haber dormido en el auto, la caminata por la playa, el asado y el hecho de tener que levantarme a las 7 para ir a la excursión de los delfines, hizo que me derrumbara en la cama. Desde la cama y entre sueños, escuchaba que abajo había joda... y me propuse no perdérmela la noche siguiente.

Todo empieza en la cocina. El lugar de contacto con los demás empieza ahí. Y la cocina de un hostel es un lugar donde todo el mundo cocina como sabe y como puede, preparando comidas que según la diversidad de gente de distintos países que haya, emanan aromas a los que uno no necesariamente está acostumbrado. Y es genial oler esa mezcla. Y te cruzas de todo... con franceses que se niegan a hablar en otra cosa que no sea francés o español porque quieren practicar, con alemanes que saben que están jodidos a la hora de comunicarse si no le ponen onda con el inglés y con alguno que otro argentino, que te termina preguntando por señas hasta que se da cuenta que uno también es de acá y entonces quiere saber de donde sos, porque ya no basta ser argentino, sino que hay que ser de un lugar, un barrio, una calle porque necesitas sentirte cerca de donde no estás. Todos los franceses son de París, todos los alemanes de Hamburgo, y nuestras propias limitaciones engloban a todos los finlandeses en Finlandia, sin poder precisar aunque sea una ciudad.

De la cocina, al comedor.. si lograste obtener cubiertos a tiempo -porque en El Gualicho los cubiertos son un tanto escasos- y la sobremesa, en el patio-jardín.

El patio-jardín del hostel tiene dos bancos de plaza enfrentados, separados por una mesa ratona que con el correr de las horas y se va poblando de botellas vacias. Nadie sabe de donde salieron tantas. Las debemos haber tomado, uy, qué resaca.
Y ahí hay que ponerle onda al acto comunicativo. Uno se pone a prueba y habla en inglés con un sueco y un israelí, skill que nunca había probado a fondo y que hasta desconocía tener, pero que como ya había superado la prueba con las chicas alemanas de El Calafate y había logrado explicarle a las chicas israelies la humorada de poner mi nombre sobre una etiqueta de cerveza Quilmes copiando la caligrafía por la campaña publicitaria del año pasado, y finalmente la charla con Alisson sobre la guerra de Malvinas, todo en El Chalten... le doy para adelante... Cuando mi viejo me enseñó a andar en bicicleta sin las rueditas fue igual: Yo tenía 6 años... me subí, me hizo pedalear mientras venía al lado mío sosteniéndome y finalmente me dio un envión y yo seguí pedaleando... tambaleé un poco pero no me caí. Bueno, estaba haciendo lo mismo pero con un idioma.

Tenía dos cervezas encima yo... me había hecho unos fideos con putanesca -de las mejores que hice hasta ahora me quedó- por lo que durante la cena había tomado lo que había sobrado del vino que use para la salsa -¿un poco más de media botella?- y para cuando se acabaron las cervezas, no me quedó más remedio que darle una nueva oportunidad al Fernet con coca. Después de disculparme diciendo que uno me gustaba, le dije a una chica de Rosario que estaba en la ronda que me preparara uno. No sé si lo habrá hecho bien o mal y tampoco recuerdo cuantos tomé. Pero en ese estado logré pegarle más o menos coordinadamente a los 4 acordes (Si, Fa, Re, Mi) de la versión bluseada de Hit me baby one more time, como la toca Travis cuando una guitarra criolla cayó en mis manos. Unos cuantos cantaron... Evidentemente, estábamos todos diez puntos.


La guitarra iba pasando de mano en mano, lo mismo que las botellas y los vasos. En algún lapsus de lucidez me percaté que mi habitación estaba escaleras arriba y que si tenía algún tipo de expectativa de dormir en una cama, debía comenzar el ascenso cuanto antes. De modo que no fue ni el glarciar martial, ni el huemul ni ningún otro sendero que subí en el Chalten lo más dificil que subí, sinó esa escalera hasta la habitación 26 aquella noche. Como siempre, estaba de guardia el Dr. Ferrum. La mañana siguiente fue deliciosa. Un poco de arroz con queso, 7up... lo usual.

Después de almorzar, me enteré que Carlos estaba en Rawson. De manera que volví a la ruta 3, pasé por la casa de su suegra y nos fuimos a Playa Unión a que nos sople el viento y a presenciar la playa con mar de fondo. Tomamos unos mates, nos tiramos unos chismes laborales y juntamos coraje para meternos al agua. Al fin de cuentas, para eso habíamos ido. Claro, una vez más, como había pasado en Monte Leon, cuando el agua llegó a la sala de máquinas, aborté la misión.


De regreso en Rawson, una nueva ronda de mate, esta vez con Karina -la mujer de Carlos- para recuperar un poco de calor y vuelta a Madryn con un camión de juguete que le regalaron al hijo de Carlos para el cumpleaños y que ellos no iban a poder llevar en el avión en una bolsa en el asiento de atrás.

Como los efectos de la noche anterior todavía estaban latentes -uno puede sentirse de 20 años, pero el hígado no miente la edad- esa noche fue coquita zero. Zero azucar, Zero alcohol. Y si bien no fue lo mismo, la pasé muy bien hablando con Adelein, una chica francesa, su amiga Stephanie, Lupe, Alejandra, Mauro, Lucas -mis compañeros de habitación-, Jean, otro pibe frances...


Acordamos ir al día siguiente a península Valdes. Yo iría con Adelein y Stephanie. Mauro y Lucas con Lupe y Alejandra. Al fin de cuenta -les dije- mi auto es francés, me voy con las francesas. El de ustedes es un Volkswagen... ¿No cierto que tiene lógica?

miércoles, 2 de febrero de 2011

Dias 24 a 29: Puerto Madryn (1)

Ni bien se hicieron las 7 me fui al hostel. Me habían dicho por teléfono que a esa hora ya podía ir. Antes me tomé un café con leche en el ACA, lo cual resultó un gasto inútil ya que cuando llegué a El Gualicho me dijeron que si bien la cama no iba a estar libre hasta la una, podía quedarme y tomar el desayuno. Como tenía que aguantar hasta esa hora despierto, me clavé tres café más.
Noté que había un anuncio sobre un asado en el hostel, al que decidí apuntarme porque era una buena oportunidad de conocer gente. Cuando por fin me dieron el verde para poner mis cosas, bajé todo -pude dejar a Clemente en el estacionamiento del hostel, que queda en el centro donde cobran estacionamiento- y me preparé alguna cosa de comer. En vez de irme a dormir, decidí salir a caminar un poco por la Madryn.

Es raro volver a una ciudad de turista en la que A) ya estuviste B) estuviste en inverno C) estuviste con tu pareja.

En verano tiene otros atractivos que compensan la falta de ballenas: El obvio, la playa. No es mi favorito. Ir a la playa solo tiene poca gracia. Pero caminé bastante por la playa, que es lo que más me gusta hacer -además de tomar mate y comer churros, claro- en la playa. Seguido de la playa viene el buceo. No es para mi. Si bien el proceso de downsizing avanza, todavía no quepo en un traje de neoprene y el agua está lo suficientemente fría como para que sea necesario usarlo. Una picardía, porque me hubiera gustado. Hay algunas excursiones de avistajes, aunque solo una sale de Madryn y son los muchachos del proyecto Iris que salen a hacer avistaje de delfines. Excursión que decidí tomar. Después quedan Punta Tombo y Peninsula Valdes. El atractivo de Punta Tombo son los pingüinos, que ya había visto en Monte Leon. Y -para mí, claro- el atractivo de la península era la playa de Puerto Pirámides, también conocida como la mejor playa de la patagonia, con merito propio para que sea así.

De modo que esa tarde caminé un poco, contraté la excursión para las 8 de la mañana del día siguiente y, siguiendo lo que alguna vez dijo mi profe Eduardo Esarte sobre como encontrar la radio de un pueblo, mirando donde estaba la antena llegué hasta los estudios de LU17, Radio Golfo Nuevo. Me presenté, como en todas las otras radios en la que había estado, diciendo que era estudiante del ISER y me hicieron esperar un poco en una recepción. Creí por un momento que no me iban a dejar entrar. La chica que me atendió avisó de mi presencia via IRC y después de un rato, me hizo pasar directamente al estudio de la radio donde me recibió el conductor del programa que me preguntó -y anotó- mi nombre y empezamos a charlar -estaba en una pausa el programa- sobre mi viaje, sobre mis visitas a las radios y todo eso. Realmente le interesó lo que yo le contaba, tanto que cuando estaba por volver al aire, me dijo escuchá por aca -tienen medio auricular para monitorear, sin vincha, para sostenerlo con la mano. Instintivamente manoteé el celular y lo puse en silencio justo cuando la luz de aire se encendió. El conductor contó que yo estaba en el estudio, resaltando lo importante que era que me interesara en las radios patagónicas, porque las radios patagónicas cumplen una función social muy importante, y me tiró algunas preguntas que contesté al aire. Me quedé todo el bloque, contando no solo lo de las visitas a las radios sino también sobre el viaje en sí, después de un móvil   con el secretario de turismo de Madryn.



El asado comenzaba a las 21:30. En el quincho del hostel se había preparado una mesa larga para todos los comensales, que seríamos unos 20... o algo así, la mayoría un grupo bastante grande de españoles. Gente grande, que pronto se pondría bastante alegre entrándole al tinto por aquello de que "al que no le gusta el vino es un animal"
Quedé sentado junto a una parejita australiana y frente a un chico sueco, Harris que vino a romper el mito que todos los suecos son rubios y altos. Harris no era ninguna de las dos cosas.
Les di una clase gratuita de como se debía hacer y comer un choripan, que todos los extranjeros apreciaron de buen modo al punto que todos estaban con un choripan en la mano disfrutando de aquello que para nosotros es tan común.

Tinto mediante, nos pusimos a hablar con Harris. Nos contamos de nuestros respectivos viajes, le recomendé para donde seguir porque no tenía todavía claro, yo le conté de donde venía y en eso estábamos cuando del grupo de los gallegos uno me señala con la mano al grito de: ¡Qué tu eres vasco!

-No, no soy vasco
-Pues na, hombre... que tienes toda la contextura de un vasco. ¡Que tu eres vasco!
-No, me llamo Adrian, soy de Buenos Aires... nací acá, en Argentina.
-Y cual es tu apellido. -Le digo mi apellido y replica- ¡Qué te lo has cambiao!
-Dejalo tranquilo al muchacho -intervino una gallega- no ves que no es vasco
Aproveché para buscar en mi porta documentos, mi registro de conducir y se lo di a la señora que tenía más o menos un poco más de grado de sensatez
-Ves, aquí lo dice clarito: es de buenos aires y es argentino
-Que es vasco -insistía el loco, calculo yo que fruto de la mamua que le habia provocado el tinto

Me tocó levantarme bien temprano, para ir a la excursión. Además, con la noche anterior hecha en el auto, dormir en una cama estuvo muy bueno. La excursión comenzó por visitar un barco semi hundido, después unos nidos de cormoranes y más tarde una lobería. A partir de ahi, el piloto del bote y su asistente empezaron a buscar delfines en el medio del golfo. Debo confesar que tenía pocas esperanzas de verlos, porque veía cierta preocupación en la cara de los dos "expertos" que buscaban en el horizonte con binoculares. Finalmente, aparecieron. Alguien de los que venía en el paseo los vió por el lado de popa, de modo que giramos y fuimos hacia ellos.

Tal como me había pasado en 2007 con las ballenas, no había un par de delfines, había montones y parece ser que también es curioso y le llamamos la atención de modo que se acercan al bote, saltan, nadan, dan vueltas una y otra vez como diciendo: ¡¡¡HUMANOSSSSSSS!!!

Cuando nos alejamos de ellos, y volvíamos a puerto, me hice flor de siesta... ¿Saben? Dormir acunado por las olas es genial.

lunes, 24 de enero de 2011

Días 21, 22 y 23: De la montaña al mar.

Siempre que se trate de recorrer aunque sea parte de la RN 40, es una emoción. Un touch and go como diciendolé a esa larguísima ruta: Ya vas a ver, esperá que ya vuelvo. Al menos ya decidí que el recorrido lo voy a hacer en sentido Sur-Norte. Pero nada más.
De todas formas, el tramo que hice fue corto... Tomé la provincial 23 hasta la RN40 y de ahí hacia el norte hasta el empalme donde acaba la RN288. Esta ruta de estar asfaltada tendría un transito increíble. Calculo que unos cuantos intereses deben estar jugando para que no se la asfalte -se está haciendo... hay 35 km antes del cruce con la RN3 asfaltados- pero acortaría el viaje en auto hacia El Chalten y El Calafate en unos 500km, sin la necesidad de pasar por Río Gallegos.

La ruta cruza prácticamente en línea recta desde Tres Lagos -apenas un caserío y una estación de servicio bandera blanca, hasta Puerto Santa Cruz, saliendo a la RN3 unos km antes del puente sobre el río Santa Cruz en Comandante Luis Piedrabuena, que era mi destino inicialmente aunque después de hablar con las chicas que eran de P. Santa Cruz, me decidí hacer los treinta y pico de km más y llegarme hasta ahí. Fue una buena opción.

Después de noches de hostel durmiendo con las israelies que hablaban dormidas, la coreana y la yanqui que roncaban como motores fuera de borda y por sobretodas las cosas, el ruido del viento a la noche, parar en la Hostería Municipal, ex- ACA fue un bálsamo. Me bañé, miré un poco la tele y fui a cenar la especialidad de la zona: El róbalo.

Cuando volví de cenar tenía un mail de Willi, uno de los hijos de Marcelo del hostel Lo de Trivi -yo le mandé un mail avisando que había llegado bien- en donde me decía que Paulina y Luciana, que habían dejado El Chalten un día antes que yo estaban en Piedrabuena y que pensaban visitar el Parque Nacional Monte León. ¿Me las cruzaría?

Arranqué después del desayuno hacia el parque. El tercer parque nacional a visitar en el viaje. Este parque -el único costero- es bastante reciente. Unos yanquis compraron la estancia Monte León y la donaron a la Administración de Parques Nacionales. Tiene para ver bastante fauna, incluida aquella que no nos gustaría encontrar: Al registrarme para el ingreso al Parque, fui instruido sobre como actuar si me cruzaba con un puma. Por lo demás hay lobos marinos, choiques, guanacos y por supuesto, pingüinos.

Hice el trayecto hasta la entrada al parque -son dos entradas, una para registrarte con el guardaparque (la entrada es gratuita) y la otra que es la entrada posta- y de ahí al mirador Cabeza del León, una curiosa formación creada por la erosión que dejó la silueta de un león recostado con la cabeza erguida.

De ahí seguí al inicio del sendero de la pingüinera. Mientras me preparaba para hacer el recorrido -junté un par de piedras como me dijeron que haga por los pumas, me cambié las zapas- llega una combi en donde efectivamente, venían Luciana y Paulina... (En escenarios solitarios, la gente se abre un poco más y hasta dos pobres millonarios se pueden encontrar) Bueno, ninguno de los tres es millonario, pero nos encontramos en un lugar solitario y nos quedamos juntos hasta que terminó el día.

El PN Monte León fue una gratísima sorpresa. Los pingüinos, el parador impecable, la playa y el viento... ese viento que no te deja caminar y que te pega en la cara como con bronca. A pesar de eso, intenté meterme en el mar: imposible, cuando el agua llegó a la sala de máquinas -no se si me explico lo que les quiero significar- salí despedido hacia la playa nuevamente. Nos quedamos charlando con Luciana y Paulina en la playa y después -ellas en la combi y yo con Clemente- fuimos hasta el mirador de la lobería. Cuando estaba llegando, me crucé con una de las guardaparques -que lo conoce a mi viejo amigo Maurico Berardi de mis años de adolescencia, porque estuvimos un rato hablando después- que me advirtió que el sendero de la lobería tenía demasiado viento y que iba a buscar el cartel para cerrarlo.

Como yo me había adelantado -y la combi primero fue a hacer la parada al mirador de la isla que yo ya había visto- creí que me iba a quedar trunca la despedida con las hermanitas de Bolivar, pero no sería así.

Logré hacer la pasarela. Lo logré y me costó en serio. Soplaba muy fuerte el viento -recomiendan no acampar si uno no está seguro que la carpa a usar soporta vientos de más de 60 km/h

Después de la despedida de las chicas y del parque, retomé la RN3 hasta San Julián. Estaba cansadísimo y el viento patagónico -a que negarlo- me había llenado un poco la paciencia.

Mi noche en San Julián fue poco productiva... volví a comer róbalo, esta vez al roquefort y saqué un par -2- fotos muy bonitas. La parte mala fue que tratando de conseguir un locutorio para llamarla a Clara y saludarla por su cumpleaños me tropecé en la calle y me pegué un palo ridículo, considerando todo lo andado hasta el momento. Me golpee bastante la rodilla derecha y el codo izquierdo. Nuevamente de postre, Voltaren

Después de desayunar en la Posada de Drake -muy bonita, por cierto- me salí nuevamente a la ruta para ir hasta el Monumento Nacional Bosque Petrificado. No es Parque Nacional, pero lo administran y tienen guardaparques.

Para llegar hay que salirse de la RN3 y soportar un ripio de 50km en un estado deplorable que por estas horas creo que se cobró como víctima parte del escape del auto.

Después de recorrer los senderos y contemplar los árboles vuelto piedra, retomé los 50km interminables -2horas- con rumbo norte hacia Caleta Olivia con la idea de pasar la noche ahí -tenia hasta recomendaciones de donde parar- y al dia siguiente ir para Puerto Madryn.

Llegué a Caleta a las 5 de la tarde. Hacia un calor terrible, toda la gente estaba en la playa -aunque no se veían personas metidas en el agua- y todo estaba cerrado. No me gustó como para quedarme y decidí seguir viaje. Claro que lo siguiente era la temida y salteable Comodoro Rivadavia. Me dije: Bueno, sigamos hasta Garaydale -hay un ACA- y de ultima hacemos noche ahi. Llegué a Garaydale como a las 8. Pequeño detalle: No tenían nafta. Entonces hice 50km más hasta Uzcudun, donde al ir acercandomé la Shell con todas las luces apagadas me dio un poco de temor. Pero estaba abierto -por un rato más. Cargué nafta y decidí que por lo que faltaba, seguía hasta Trelew o Rawson. Y cuando estaba a 20km de la rotonda de Rawson, cambié otra vez de idea y estiré el recorrido hasta Puerto Madryn.

Fui al ACA, me comí una hamburguesa y como no me habian contestado del hostel de la cadena Hostelling, estuve anotando info sobre otros hostels -hay muchos- aunque a eso de las 2 de la mañana pegué un llamado a El Gualicho -el hostel asociado a Hostelling- y me dijeron que para hoy tenían camas. Volví al ACA y por tercera vez en el viaje, dormí en el auto.

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