viernes, 24 de febrero de 2012
Calesitas...
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lunes, 18 de julio de 2011
Recorriendo el NOA - El primer tramo
2:30 marcaba el reloj de Clemente cuando puse primera y salí de Buenos Aires. Tomé Panamericana y realicé mi primera parada y recarga de nafta -la única hasta ahora con restricción de 100$... pero con 70$ completé el tanque.
Lo que sí, antes de seguir rumbo a Rosario, hice una pequeña siestita en la estación de servicio donde había parado, en Ramallo. Estaba ansioso por salir y casi no había dormido.
Esquivé la ciudad de Rosario tomando un por una ruta que une el tramo que viene de Buenos Aires con el que sale hacia Córdoba y creo que ahorré unos kilómetros. Volví a parar en Armstrong, en la Provincia de Santa Fé donde me tome un cafe con leche antes de seguir hasta Córdoba. Pero como el sueño me estaba dando los primeros síntomas, me metí en Bell Ville, cargué nafta y me hice otra siesta de una hora.
Después arranqué para Córdoba, a la que no entré. La primera estación de servicio tenia una cola increíble, la segunda, no había nadie :)
Salí de Córdoba rumbo hacia el norte, haciendo una parada para almorzar en Jesús María. Hice un rato de descanso, me saque algunas fotos y otra vez a la ruta, para detenerme en un lugar tristemente histórico: Barranca Yaco, donde fuera fusilado Facundo Quiroga.
Ya en la provincia de Santiago del Estero, hice una pequeña carga en Villa ojo de Agua y segui rumbo a la capital de la provincia, donde llegué ya de noche, con el partido de la selección contra Uruguay a punto de empezar.
Busqué donde pasar la noche, donde dejar a Clemente y me fui disparado a la plaza principal donde habían instalado una pantalla gigante. Ya sabemos como nos fue... Pero la experiencia fue genial, como cuando vi en Carlos Paz un partido del mundial (Argentina 1, Japon 0, gol del Bati)
Volvì al hotel y finalmente, caí fundido en la cama hasta las 6:30 del domingo.
Ricardo, el pibe del estacionamiento juro que iba a abrir el estacionamiento a las 7. Mentira :(
Finalmente, saque el auto y mientras empezaba a dar vueltas buscando combustible -no habia por ningun lado en la ciudad- Clemente empezo a regular mal, a 3000 vueltas, 2000, 2500.. subia y bajaba. Un rato largo hizo eso hasta que se le paso solo. Raro... no tenia ni idea que podia estar pasandole.
Sali a la ruta sin cargar nafta, y en una estacion de servicio de bandera blanca (en realidad, negra, con una calavera y dos tibias cruzadas...) consegui super "PELTROBRAZ" (Me dijo que era Petrobras, pero no le creo...) y arrancamos hacia el jardín de la república: La provincia de Tucumán.
Llegué a la casa historica de Tucuman y bastante emocionado entre. Es fuerte estar en un lugar que solamente viste en manuales de historia, postales y monedas de 50 centavos y que te cansaste de dibujar con el estencil celeste del Anteojito.
Sali de Tucumán y la siguiente parada ya fue en Rosario de la Frontera, ya en la provincia de Salta (El contador de provincias parcial llego a 5, el total a 18). Entre a Rosario de la Frontera para cargar nafta en el ACA, que estaba muy bien organizado a pesar de la cola lo que hizo que la demora fuera bastante poca.
El nuevo desvio histórico fue ahora un camino de 3.5km que lleva a la Posta de Yatasto, el lugar donde -cuenta la historia de los manuales Mitristas- Belgrano se encontró por primera vez con San Martín. En realidad, no fue asi. En este lugar, Belgrano le entrego el mando del Ejercito del Norte a Juan Martín de Pueyrredon y si bien se encontro con San Martín, no fue sino a unos 20 km y como tal es recordado por todas las placas del lugar.
Retome la Ruta 9 que pasada la localidad de Metan me esperaba con una amplisima calzada de 4 carriles, dos de cada mano, como una larguísima avenida hasta la entrada al centro mismo de la Ciudad de Salta.
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jueves, 14 de julio de 2011
Corrijame, Giachino!
Voy a permitirme usar toda la basofia legal que tuve que estudiar para Regimen Legal para opinar sobre el decreto 936/11, que cuyo espíritu es prohibir la oferta sexual en medios de comunicación.
Primero, cosa de que no me odien y sigan leyendo, siento postura: Estoy absolutamente de acuerdo con que el rubro 59 es una locura.
Y para aun más: Esta el fallo de la Corte Suprema de la Nación del caso Verbitsky, que se presentó ante la justicia para impedir la salida de una solicitada que apoyaba a un ex presidente de facto por considerar que constituía una apología del delito y en donde la Corte al tener que optar entre "impedir la consumación de un delito" o "consentir el sacrificio de un bien jurídico valioso" optó por esto último.
Hay un solo resquicio, una sola veta que veo que sería interpretar que un diario pueda ser considerado al mismo nivel que un espectáculo público. En ese caso, se podría argumentar que el articulo 13 del PSJCR en su inciso 4 dice que tales espectáculos SI pueden ser objetos de censura previa con el exclusivo objeto de regular el acceso a ellos para la protección moral de la infancia y la adolescencia.
De todas formas lo que hay que tener en cuenta también es el limite entre lo legal y el sentido común. En los términos argumentativos de la presentación del amparo del diario Rio Negro, se podría también comenzar a publicar avisos de sicarios ya que hasta que estos no concreten el homicidio, ¿no seria acaso legal?
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lunes, 11 de julio de 2011
Nada es casual... ni siquiera las cadenas de mail
Hace minutos recibí una cadena de mail que con una ironía propia de un ignorante hijo de putas, y titulada "Como, no estaban desaparecidos" es acompañada por las capturas de pantalla del resultado de las consultas al padrón electoral de los hijos de la titular de Madres de Plaza de Mayo, clamando indignación popular, llamando a la distribución de esa "información" como mandato de "obra de buen ciudadano"
Y esa cadena llega hoy, al día siguiente donde la ciudadanía de Buenos Aires se ha expresado categoricamente -como dijera una gran amiga-:"La buena noticia es que la democracia sí funciona. La mala, es que viviendo en una ciudad de GARCAS, que prefieren sombrillitas y resposeras en sus playas falsas a viviendas y hospitales, seguiremos teniendo el jefe de gobierno que nos merecemos.")
Para todos ellos, y para quien haya generado esa cadena, esta es mi respuesta.
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Salir del closet.
Quizás esté bien que así sea y que nos asumamos como lo que somos. Una ciudad de garcas que apoya la idea de denunciar a su vecino, de no preocuparse por el estado de los hospitales públicos porque total, los usan extranjeros indocumentados que llegan en medio de una inmigración descontrolada. Una ciudad en la que uno de cada dos habitantes quiere moler a palos a todo aquel que tenga el descaro de disfrutar de dormir en una plaza, en la que uno de cada dos habitantes esta de acuerdo en que se les haga saber desde bien chicos a esos chicos que no tienen la suerte de haber nacido en esta tierra de prosperidad y de sueños concretados que la igualdad ya paso de moda y que las computadoras son sólo para los porteños.
Una ciudad en donde uno de cada dos habitantes cree que existe un micro amarillo, articulado y que los va a llevar a todos más rápido a ningún lugar.
Ey, vos porteño... cuando llegues a cualquier ciudad del país y te traten como la mierda que sos, no te quejes. Porque es lo que has elegido ser.
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viernes, 1 de julio de 2011
Un día, él que se fue para siempre de la plaza fue él.
Los próceres de los libros de historia de Ibañez y AZ son cosas lejanas y amarillentas en este, un país que se mueve por antinomias, que desde el vamos fue Saavedra o Moreno, Lavalle o Dorrego, Unitario o Federal, Sarmiento o Rosas. Dónde todos son cuestionables, hasta el mismo San Martín.
Entonces me acuerdo de Mafalda, preguntándose por qué en el siglo 19 había habido tantos próceres y en el 20 ninguno. Pues en esta Quino se equivocaba: Hubo uno que murió el 1 de julio de 1974.
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martes, 28 de junio de 2011
Pre-Embarque (2)
Hoy cambié el seguro del auto. Me pasé a La Caja por el ACA. Despues de lo que paso en Rosario, prefiero pagar unos mangos más, pero tener el acarreo sin cargo desde cualquier lado.
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viernes, 17 de junio de 2011
Pre embarque (1)
Ok... Clemente ya está listo. No hubo tanto como para el viaje del verano pero algunas cosas fueron necesarias. A lo del alternador que palmó en Rosario, se le sumó el cambio de las correas de distribución, la maquina de la ventanilla delantera derecha -palmada desde febrero en el viaje a Mar de Ajó-
Las ruedas estan bien, los frenos Claudio me los ajusto, lo mismo que el tren delantero, que le cambio algunos bujes.
Ya tengo el pasaje para el tren de las nubes y hoy cerre las reservas de cuatro de los hostels. Todavia me falta encontrar algo para alojarme en Cachi. El resto de las noches en los lugares que voy a parar mas de una noche ya estan (Salta, Jujuy, Humahuaca, Cafayate)
El itinerario tambien está. Despues de un primer plan de hacer el circuito desde Buenos Aires a Salta pasando por Cordoba, me decidí por la ruta tradicional, pasando por Ceres y Santiago del Estero, donde haré la primer noche. Pero para eso falta mucho todavía. Pero ya todo está en marcha.
"Ya me puse curitas en los pies porque otra vez vuelvo a salir de gira" como cantó Fabiana Cantilo...
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lunes, 2 de mayo de 2011
¿Qué tren? ¿Qué tren?
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miércoles, 30 de marzo de 2011
El abierto de tenis de Francia.
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viernes, 4 de marzo de 2011
200 años sin Mariano.
Hoy se cumplieron 200 años del fallecimiento de Mariano Moreno. Nadie dijo nada. No fue recordado en ninguna escuela. No hubo minuto de silencio. No hubo un solo lugar de este país que él alguna vez planeo y que no pudo ver, un homenaje en su memoria.
Moreno era un espíritu revolucionario en serio y no si bien fue un San Martín cruzando los Andes, ni fue un Belgrano quemando Jujuy para que no quedara nada para los españoles ni fue un Güemes usando tácticas de guerrilla en el norte para defender las fronteras de un país que no existía, pero que él alguna vez había imaginado.
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martes, 1 de marzo de 2011
China y Bermudas
Ayer me compré dos bermudas. Una, me la probé y me la llevé puesta. La vieja la metí en la bolsa junto con la otra que compré y me fui.
Tiré la bolsa en el asiento de atrás del auto y seguí mi día.
Volvía para mi casa y me recordé que tenía que comprar algunas cosas en el chino. De modo que estacioné el auto, bajé con la bolsa y me fui al super. Si bien ninguno de los chinos me hubiera dicho nada si entraba con la bolsa, la metí en un locker que tienen. Hice mis compras, y me me fui a mi casa.
22:20, hice la gran Kevin pero con la bolsa de las bermudas. Bajé, pero ya estaba cerrado. No me quedó otra que esperar a hoy.
Cuando salgo a la mañana le pregunto a la encargada si sabía a que hora abrían. 8:30... 9... Me fui a laburar y rogué que nadie hubiera visto el locker -sin llave-.
Llego a casa al medidía y ya estaba yendo para el chino cuando la veo a la encargada con la bolsa con mis bermudas.
Si, ya sé... es una anécdota estúpida, pero habiendo tanta gente garca en este mundo, al menos recuperé mis bermudas.
lunes, 28 de febrero de 2011
Charla de Educacion Vial... Para que?
Fui al ACA de Flores para cumplir con la charla de educacion vial previa a renovar el registro. Segun parece, el problema mayor que sufre nuestra forma de conducir es que la gente toma mate en la ruta. Es cierto, es una costumbre bastante frecuente, pero, vamos... es como hecharle toda la culpa del agujero de ozono al glade toque del baño de Carlitos.
Por otro lado, mas alla de ese topico, la charla se completo con un video donde mostraban choques con crash test dummies y listo, papelito de certificado y nos vemos en 5 años otra vez. En 35 minutos, afuera. Y entonces... Que sentido tuvo?
sábado, 26 de febrero de 2011
La duda
¿Y si lo mejor ya me pasó? Estoy condenado como Fito Paez a no superar "El amor después del amor" o como Miguel Angel a no superar La Piedad o como Francis Ford Coppola a no superar "El Padrino" o como George Lucas a no superar "Star Wars" o, como el peronismo, a no superar el primer plan quinquenal...
domingo, 20 de febrero de 2011
Estrella del mar.
Dijiste -Yo quiero ver el mar. Después armamos el campamento y almorzamos... pero primero, quiero ir a la playa. Dejé el auto en la parcela que habíamos elegido y mientras todavía no había bajado del auto ya estabas algunos metros adelante, haciendo el camino que va hasta la entrada del camping y de ahí por la calle, una cuadra hasta la playa. Te alcancé cuando ya casi salías y digo te alcancé porque no me esperabas, así de atropellada saliste. Y de eso, pasó un año.
viernes, 18 de febrero de 2011
Dia 30: Tandil - Buenos Aires.
Antes de salir de Puerto Madryn había mandado un mail al hostel que había encontrado en Tandil: Casa Chango. Me hizo gracia su página web que anuncia que el hostel está atendido por sus propios pasajeros.
Envié el mail y el plan era conectarme en alguna parada del recorrido para ver si había recibido respuesta.
Mi primer parada fue en Sierra Grande, donde paré a cargar nafta y despedirme del combustible a $3.267 patagónico. Realmente, lo extrañaré. De ahí, al ACA de La Adela, en La Pampa y eso, aun al haber pasado por un borde, hizo que al final del viaje haya pasado por un total de 6 provincias: Buenos Aires, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y, por pocos kilómetros, La Pampa.
Decidido a no entrar en Bahia Blanca, paré en una estación de servicio en el km 711 -si mal no recuerdo-, resultando esta ser una de las YPF más sucias de todas las que he estado. Raro, puesto que la mugre suele ser característica de las estaciones de la Shell siendo las YPF las más prolijas. Huí del lugar después de cargar algunos pocos litros de nafta con rumbo a Coronel Pringles, donde me tomé un café. Quedaba todavía un largo trayecto hasta Tandil.
Llegué cerca de las 10 de la noche a Tandil y fui directo al Hostel. No sabía si habian recibido el mail o no, si tendria lugar, nada... bueno, sí. tenia todo listo y me estaban esperando. Bajé pocas cosas del auto y me fuí directamente a festejar el fin de fiesta a Época de Quesos.
Me pedí una tabla bastante grande, total, era el último día y estaba celebrando. La moza me dijo que si no la terminaba, me preparaba lo que sobraba para que me lo llevara.
-Mirá -le dije- salí de Puerto Madryn y manejé 1076 km directamente hasta aca solo con el objetivo de venir a cenar a Epoca de Quesos. Te garanto que no va a sobrar.
No sobró.
Recibí un sms de Clara, que me decía que estaba con Débora. Tuve la mala idea de sugerir si estaban en pleno aquelarre. Recibí 3 mensajes de texto con el mismo contenido por parte, no solo de Clara y Débora sino tambien de Eugenia que estaba ahí también.
A continuación, mi disculpa:
Al día siguiente encaré el regreso. Llegué a casa a las 16:02 exactamente al mismo lugar desde el que había partido el 2 de enero a las 4:50. Recorrí 8782 km.
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lunes, 14 de febrero de 2011
Días 24 a 29: Puerto Madryn (3)
Mauro siguió derecho toda la noche. Para cuando me levanté y bajé a desayunar, dormía en una de las hamacas paragauayas. En realidad, no dormía: estaba inconsciente. Stephanie cada tanto le sacudía la hamaca y él ni se mosqueaba. Adelein estaba preocupada sobre a qué hora íbamos a salir, pero creo que estoicamente aceptó que iríamos simplemente, más tarde, sin que ese "más tarde" pudiera ser precisado en un reloj.
Lucas logró revivirlo a Mauro y finalmente arrancamos para la península.
Adelein se sentó adelante. De las dos, ella habla menos español y lo que habla lo mezcla con italiano. Y aparte le pone onda. La entendí perfectamente cuando agarrada a la pasamanos que tiene sobre la puerta delantera Clemente con las dos manos dijo: Ustedes manejan muy raro.
Llegando al puesto de entrada de la península, donde cobran la entrada les dije: Ustedes se callan la boca y no dicen ni hola. Hablo yo y nada más. De esa manera, los tres pasamos como de Buenos Aires. Yo de Floresta, y ellas de Versailles y de Liniers, respectivamente (¿?)
Entramos a Puerto Pirámides poco menos que famélicos y encaramos directamente para Quimey Quipan (Donde ya había estado en 2007) y Lupe, Lucas y yo pedimos la pesca del día con distintas salsas: Aleta de raya. Delicioso.
Después al agua. La playa de Puerto Pirámides es increíble. Es una pileta de natación infinita como el mar. El agua es absolutamente incolora y aun con el agua (Opción 1: a la altura del cuello, uno puede verse los pies. Opción 2: por el gañote, uno se sigue viendo las patas)
Nos encontramos con otros chicos que estaban tambien en el hostel (Melisa, Yanina y Martín que estaban en excursión). Hicimos las actividades clásicas de playa: tomamos un poco de sol, unos mates, unas cervezas, pateamos un poco una pelota con poca gracia -nosotros no teníamos gracia...- y como el clima empezó a (opcion 1: desmejorar. Opción 2: ponerse choto) nos fuimos primero caminando para ver el esqueleto de ballena franca austral que preservan junto a la Avenida de las Ballenas y después volvimos a los autos para ir hasta la lobería. Para llegar ahí, hay que tomar un camino descendiente bastante malo. Después de sacar las fotos con los lobos, el clima nos empezó a correr. Se vino una tormenta de viento y arena que hizo que subir hasta la ruta desde la lobería fuera bastante complicado.
Ya regresados a Puerto Madryn, nos aprestamos a la cena. Yo no tenía nada para cocinar, sobretodo me faltaban ganas. Lucas y Mauro iban a ir a por una pizza y me acoplé. Salimos los tres, con Lupe a quién me dí cuenta que habíamos perdido cuando llegamos a la pizzería. Le pregunté a los chicos y me dijeron que se había ido a comprar morfi a un lugar llamado El Bodegón, que vendian cordero hecho muy bueno y barato. La puja cordero-pizza fue desigual, además ¿Cómo resistirse a un lugar llamado El Bodegon?
Me encontré con Lupe ella ya había pedido un plato llamado "olla patagónica" (A saber: cordero, papas, tomates secos, hongos secos, panceta, zanahoria, salsita) por la módica suma de 48$
Para matizar la espera, y para variar a tanta cerveza, compré una botella de gancia, una sprite y unos limones, para la hora de la sobremesa y sumarla una alternativa más a la birra, el vino y el fernet. Pero salvo Alejandra, la amiga de Lupe, a quién le preparé dos vasos, el resto se mantuvo fiel a las otras bebidas... como sea: no quedó nada de Gancia.
Al día siguiente, mientras desayunábamos todavía, a Leticia -que salió a comprarse cigarrillos y que era su último día de vacaciones, se la llevó puesta una bicicleta. Se dobló la mano. La ayudaron y la llevaron hasta un hospital donde le sacaron una placa y le dijeron que estaba esquinzada. Le siguió doliendo, se hizo ver por otro médico, le dijeron lo mismo. Cuando volví a hablar con ella, ya de regreso en Buenos Aires, estaba quebrada.
En tanto, yo mi último día en Madryn lo usé para ir al Ecocentro. Me hice la caminata desde el hostel. Aunque no es muy lejos, tardé bastante: en un momento encontré una sombra cerca de la playa, y me hice una siesta a pocos metros del mar.
Intermezzo poético.
Camino otra vez hacia el sur por la orilla de la mar.
No me pidas que la mirar las suaves olas romper
me detenga a recordar el triste resonar
de las ruedas de metal de tu repleto vagón
dejando atrás la estación
debajo de la ciudad.
Prefiero mirar el mar,
aunque te tenga que extrañar.
Fin del intermezzo
El Ecocentro es un muy lindo lugar cuyo mayor atractivo -para mi, claro- resultó una instalación en una sala donde reproducen los sonidos y la sencación visual del fondo del mar.
El plan para la ultima noche en Madryn era ir a comer a un restaurante sobre la playa -Vernardino (si, con V)- donde fuimos con Lupe, Claudia y su hermana Luciana, Natalia -mi nueva compañera de habitación- y Julian. En un momento, se acercó a nuestra mesa un pibe vendiendo flores al que le dije: Flaco... somos dos, ellas son cuatro... no necesitamos flores, necesitamos un milagro.
Para esas horas ya tenía decidido viajar hasta Tandil al día siguiente. Son más de 1000 km y necesitaba estar bien despierto. Razón por la cual, me perdí la joda a la que fueron prácticamente toooodos en el hostel al punto que fue raro encontrar el lugar de reunión, los sillones del jardín, vacíos.
Al día siguiente, tomé el desayuno, esperé para despedirme de quienes se fueran despertando más o menos temprano. Pude saludar solo a Claudia, Luciana, Natalia y al bueno de Harris que siguiendo mi consejo se iba para Bariloche.
Finalmente, dejé Puerto Madryn y volví a tomar la RN3 con rumbo norte. Pero esta vez no iba a hacer todo el trayecto por ahí sino que iría por la RN3 hasta la RN251, de ahi hasta la RN22 y de ahi, nuevamente hasta la RN3... ahorra unos kilometros.Y yo tenia muchos por delante.
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viernes, 11 de febrero de 2011
Dias 24 a 29: Puerto Madryn (2)
La primer noche en el hostel palme. Entre haber manejado más de 1000 km, el haber dormido en el auto, la caminata por la playa, el asado y el hecho de tener que levantarme a las 7 para ir a la excursión de los delfines, hizo que me derrumbara en la cama. Desde la cama y entre sueños, escuchaba que abajo había joda... y me propuse no perdérmela la noche siguiente.
Todo empieza en la cocina. El lugar de contacto con los demás empieza ahí. Y la cocina de un hostel es un lugar donde todo el mundo cocina como sabe y como puede, preparando comidas que según la diversidad de gente de distintos países que haya, emanan aromas a los que uno no necesariamente está acostumbrado. Y es genial oler esa mezcla. Y te cruzas de todo... con franceses que se niegan a hablar en otra cosa que no sea francés o español porque quieren practicar, con alemanes que saben que están jodidos a la hora de comunicarse si no le ponen onda con el inglés y con alguno que otro argentino, que te termina preguntando por señas hasta que se da cuenta que uno también es de acá y entonces quiere saber de donde sos, porque ya no basta ser argentino, sino que hay que ser de un lugar, un barrio, una calle porque necesitas sentirte cerca de donde no estás. Todos los franceses son de París, todos los alemanes de Hamburgo, y nuestras propias limitaciones engloban a todos los finlandeses en Finlandia, sin poder precisar aunque sea una ciudad.
De la cocina, al comedor.. si lograste obtener cubiertos a tiempo -porque en El Gualicho los cubiertos son un tanto escasos- y la sobremesa, en el patio-jardín.
El patio-jardín del hostel tiene dos bancos de plaza enfrentados, separados por una mesa ratona que con el correr de las horas y se va poblando de botellas vacias. Nadie sabe de donde salieron tantas. Las debemos haber tomado, uy, qué resaca.
Y ahí hay que ponerle onda al acto comunicativo. Uno se pone a prueba y habla en inglés con un sueco y un israelí, skill que nunca había probado a fondo y que hasta desconocía tener, pero que como ya había superado la prueba con las chicas alemanas de El Calafate y había logrado explicarle a las chicas israelies la humorada de poner mi nombre sobre una etiqueta de cerveza Quilmes copiando la caligrafía por la campaña publicitaria del año pasado, y finalmente la charla con Alisson sobre la guerra de Malvinas, todo en El Chalten... le doy para adelante... Cuando mi viejo me enseñó a andar en bicicleta sin las rueditas fue igual: Yo tenía 6 años... me subí, me hizo pedalear mientras venía al lado mío sosteniéndome y finalmente me dio un envión y yo seguí pedaleando... tambaleé un poco pero no me caí. Bueno, estaba haciendo lo mismo pero con un idioma.
Tenía dos cervezas encima yo... me había hecho unos fideos con putanesca -de las mejores que hice hasta ahora me quedó- por lo que durante la cena había tomado lo que había sobrado del vino que use para la salsa -¿un poco más de media botella?- y para cuando se acabaron las cervezas, no me quedó más remedio que darle una nueva oportunidad al Fernet con coca. Después de disculparme diciendo que uno me gustaba, le dije a una chica de Rosario que estaba en la ronda que me preparara uno. No sé si lo habrá hecho bien o mal y tampoco recuerdo cuantos tomé. Pero en ese estado logré pegarle más o menos coordinadamente a los 4 acordes (Si, Fa, Re, Mi) de la versión bluseada de Hit me baby one more time, como la toca Travis cuando una guitarra criolla cayó en mis manos. Unos cuantos cantaron... Evidentemente, estábamos todos diez puntos.
La guitarra iba pasando de mano en mano, lo mismo que las botellas y los vasos. En algún lapsus de lucidez me percaté que mi habitación estaba escaleras arriba y que si tenía algún tipo de expectativa de dormir en una cama, debía comenzar el ascenso cuanto antes. De modo que no fue ni el glarciar martial, ni el huemul ni ningún otro sendero que subí en el Chalten lo más dificil que subí, sinó esa escalera hasta la habitación 26 aquella noche. Como siempre, estaba de guardia el Dr. Ferrum. La mañana siguiente fue deliciosa. Un poco de arroz con queso, 7up... lo usual.
Después de almorzar, me enteré que Carlos estaba en Rawson. De manera que volví a la ruta 3, pasé por la casa de su suegra y nos fuimos a Playa Unión a que nos sople el viento y a presenciar la playa con mar de fondo. Tomamos unos mates, nos tiramos unos chismes laborales y juntamos coraje para meternos al agua. Al fin de cuentas, para eso habíamos ido. Claro, una vez más, como había pasado en Monte Leon, cuando el agua llegó a la sala de máquinas, aborté la misión.
De regreso en Rawson, una nueva ronda de mate, esta vez con Karina -la mujer de Carlos- para recuperar un poco de calor y vuelta a Madryn con un camión de juguete que le regalaron al hijo de Carlos para el cumpleaños y que ellos no iban a poder llevar en el avión en una bolsa en el asiento de atrás.
Como los efectos de la noche anterior todavía estaban latentes -uno puede sentirse de 20 años, pero el hígado no miente la edad- esa noche fue coquita zero. Zero azucar, Zero alcohol. Y si bien no fue lo mismo, la pasé muy bien hablando con Adelein, una chica francesa, su amiga Stephanie, Lupe, Alejandra, Mauro, Lucas -mis compañeros de habitación-, Jean, otro pibe frances...
Acordamos ir al día siguiente a península Valdes. Yo iría con Adelein y Stephanie. Mauro y Lucas con Lupe y Alejandra. Al fin de cuenta -les dije- mi auto es francés, me voy con las francesas. El de ustedes es un Volkswagen... ¿No cierto que tiene lógica?
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miércoles, 2 de febrero de 2011
Dias 24 a 29: Puerto Madryn (1)
Ni bien se hicieron las 7 me fui al hostel. Me habían dicho por teléfono que a esa hora ya podía ir. Antes me tomé un café con leche en el ACA, lo cual resultó un gasto inútil ya que cuando llegué a El Gualicho me dijeron que si bien la cama no iba a estar libre hasta la una, podía quedarme y tomar el desayuno. Como tenía que aguantar hasta esa hora despierto, me clavé tres café más.
Noté que había un anuncio sobre un asado en el hostel, al que decidí apuntarme porque era una buena oportunidad de conocer gente. Cuando por fin me dieron el verde para poner mis cosas, bajé todo -pude dejar a Clemente en el estacionamiento del hostel, que queda en el centro donde cobran estacionamiento- y me preparé alguna cosa de comer. En vez de irme a dormir, decidí salir a caminar un poco por la Madryn.
Es raro volver a una ciudad de turista en la que A) ya estuviste B) estuviste en inverno C) estuviste con tu pareja.
En verano tiene otros atractivos que compensan la falta de ballenas: El obvio, la playa. No es mi favorito. Ir a la playa solo tiene poca gracia. Pero caminé bastante por la playa, que es lo que más me gusta hacer -además de tomar mate y comer churros, claro- en la playa. Seguido de la playa viene el buceo. No es para mi. Si bien el proceso de downsizing avanza, todavía no quepo en un traje de neoprene y el agua está lo suficientemente fría como para que sea necesario usarlo. Una picardía, porque me hubiera gustado. Hay algunas excursiones de avistajes, aunque solo una sale de Madryn y son los muchachos del proyecto Iris que salen a hacer avistaje de delfines. Excursión que decidí tomar. Después quedan Punta Tombo y Peninsula Valdes. El atractivo de Punta Tombo son los pingüinos, que ya había visto en Monte Leon. Y -para mí, claro- el atractivo de la península era la playa de Puerto Pirámides, también conocida como la mejor playa de la patagonia, con merito propio para que sea así.
De modo que esa tarde caminé un poco, contraté la excursión para las 8 de la mañana del día siguiente y, siguiendo lo que alguna vez dijo mi profe Eduardo Esarte sobre como encontrar la radio de un pueblo, mirando donde estaba la antena llegué hasta los estudios de LU17, Radio Golfo Nuevo. Me presenté, como en todas las otras radios en la que había estado, diciendo que era estudiante del ISER y me hicieron esperar un poco en una recepción. Creí por un momento que no me iban a dejar entrar. La chica que me atendió avisó de mi presencia via IRC y después de un rato, me hizo pasar directamente al estudio de la radio donde me recibió el conductor del programa que me preguntó -y anotó- mi nombre y empezamos a charlar -estaba en una pausa el programa- sobre mi viaje, sobre mis visitas a las radios y todo eso. Realmente le interesó lo que yo le contaba, tanto que cuando estaba por volver al aire, me dijo escuchá por aca -tienen medio auricular para monitorear, sin vincha, para sostenerlo con la mano. Instintivamente manoteé el celular y lo puse en silencio justo cuando la luz de aire se encendió. El conductor contó que yo estaba en el estudio, resaltando lo importante que era que me interesara en las radios patagónicas, porque las radios patagónicas cumplen una función social muy importante, y me tiró algunas preguntas que contesté al aire. Me quedé todo el bloque, contando no solo lo de las visitas a las radios sino también sobre el viaje en sí, después de un móvil con el secretario de turismo de Madryn.
El asado comenzaba a las 21:30. En el quincho del hostel se había preparado una mesa larga para todos los comensales, que seríamos unos 20... o algo así, la mayoría un grupo bastante grande de españoles. Gente grande, que pronto se pondría bastante alegre entrándole al tinto por aquello de que "al que no le gusta el vino es un animal"
Quedé sentado junto a una parejita australiana y frente a un chico sueco, Harris que vino a romper el mito que todos los suecos son rubios y altos. Harris no era ninguna de las dos cosas.
Les di una clase gratuita de como se debía hacer y comer un choripan, que todos los extranjeros apreciaron de buen modo al punto que todos estaban con un choripan en la mano disfrutando de aquello que para nosotros es tan común.
Tinto mediante, nos pusimos a hablar con Harris. Nos contamos de nuestros respectivos viajes, le recomendé para donde seguir porque no tenía todavía claro, yo le conté de donde venía y en eso estábamos cuando del grupo de los gallegos uno me señala con la mano al grito de: ¡Qué tu eres vasco!
-No, no soy vasco
-Pues na, hombre... que tienes toda la contextura de un vasco. ¡Que tu eres vasco!
-No, me llamo Adrian, soy de Buenos Aires... nací acá, en Argentina.
-Y cual es tu apellido. -Le digo mi apellido y replica- ¡Qué te lo has cambiao!
-Dejalo tranquilo al muchacho -intervino una gallega- no ves que no es vasco
Aproveché para buscar en mi porta documentos, mi registro de conducir y se lo di a la señora que tenía más o menos un poco más de grado de sensatez
-Ves, aquí lo dice clarito: es de buenos aires y es argentino
-Que es vasco -insistía el loco, calculo yo que fruto de la mamua que le habia provocado el tinto
Me tocó levantarme bien temprano, para ir a la excursión. Además, con la noche anterior hecha en el auto, dormir en una cama estuvo muy bueno. La excursión comenzó por visitar un barco semi hundido, después unos nidos de cormoranes y más tarde una lobería. A partir de ahi, el piloto del bote y su asistente empezaron a buscar delfines en el medio del golfo. Debo confesar que tenía pocas esperanzas de verlos, porque veía cierta preocupación en la cara de los dos "expertos" que buscaban en el horizonte con binoculares. Finalmente, aparecieron. Alguien de los que venía en el paseo los vió por el lado de popa, de modo que giramos y fuimos hacia ellos.
Tal como me había pasado en 2007 con las ballenas, no había un par de delfines, había montones y parece ser que también es curioso y le llamamos la atención de modo que se acercan al bote, saltan, nadan, dan vueltas una y otra vez como diciendo: ¡¡¡HUMANOSSSSSSS!!!
Cuando nos alejamos de ellos, y volvíamos a puerto, me hice flor de siesta... ¿Saben? Dormir acunado por las olas es genial.
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lunes, 24 de enero de 2011
Días 21, 22 y 23: De la montaña al mar.
Siempre que se trate de recorrer aunque sea parte de la RN 40, es una emoción. Un touch and go como diciendolé a esa larguísima ruta: Ya vas a ver, esperá que ya vuelvo. Al menos ya decidí que el recorrido lo voy a hacer en sentido Sur-Norte. Pero nada más.
De todas formas, el tramo que hice fue corto... Tomé la provincial 23 hasta la RN40 y de ahí hacia el norte hasta el empalme donde acaba la RN288. Esta ruta de estar asfaltada tendría un transito increíble. Calculo que unos cuantos intereses deben estar jugando para que no se la asfalte -se está haciendo... hay 35 km antes del cruce con la RN3 asfaltados- pero acortaría el viaje en auto hacia El Chalten y El Calafate en unos 500km, sin la necesidad de pasar por Río Gallegos.
La ruta cruza prácticamente en línea recta desde Tres Lagos -apenas un caserío y una estación de servicio bandera blanca, hasta Puerto Santa Cruz, saliendo a la RN3 unos km antes del puente sobre el río Santa Cruz en Comandante Luis Piedrabuena, que era mi destino inicialmente aunque después de hablar con las chicas que eran de P. Santa Cruz, me decidí hacer los treinta y pico de km más y llegarme hasta ahí. Fue una buena opción.
Después de noches de hostel durmiendo con las israelies que hablaban dormidas, la coreana y la yanqui que roncaban como motores fuera de borda y por sobretodas las cosas, el ruido del viento a la noche, parar en la Hostería Municipal, ex- ACA fue un bálsamo. Me bañé, miré un poco la tele y fui a cenar la especialidad de la zona: El róbalo.
Cuando volví de cenar tenía un mail de Willi, uno de los hijos de Marcelo del hostel Lo de Trivi -yo le mandé un mail avisando que había llegado bien- en donde me decía que Paulina y Luciana, que habían dejado El Chalten un día antes que yo estaban en Piedrabuena y que pensaban visitar el Parque Nacional Monte León. ¿Me las cruzaría?
Arranqué después del desayuno hacia el parque. El tercer parque nacional a visitar en el viaje. Este parque -el único costero- es bastante reciente. Unos yanquis compraron la estancia Monte León y la donaron a la Administración de Parques Nacionales. Tiene para ver bastante fauna, incluida aquella que no nos gustaría encontrar: Al registrarme para el ingreso al Parque, fui instruido sobre como actuar si me cruzaba con un puma. Por lo demás hay lobos marinos, choiques, guanacos y por supuesto, pingüinos.
Hice el trayecto hasta la entrada al parque -son dos entradas, una para registrarte con el guardaparque (la entrada es gratuita) y la otra que es la entrada posta- y de ahí al mirador Cabeza del León, una curiosa formación creada por la erosión que dejó la silueta de un león recostado con la cabeza erguida.
De ahí seguí al inicio del sendero de la pingüinera. Mientras me preparaba para hacer el recorrido -junté un par de piedras como me dijeron que haga por los pumas, me cambié las zapas- llega una combi en donde efectivamente, venían Luciana y Paulina... (En escenarios solitarios, la gente se abre un poco más y hasta dos pobres millonarios se pueden encontrar) Bueno, ninguno de los tres es millonario, pero nos encontramos en un lugar solitario y nos quedamos juntos hasta que terminó el día.
El PN Monte León fue una gratísima sorpresa. Los pingüinos, el parador impecable, la playa y el viento... ese viento que no te deja caminar y que te pega en la cara como con bronca. A pesar de eso, intenté meterme en el mar: imposible, cuando el agua llegó a la sala de máquinas -no se si me explico lo que les quiero significar- salí despedido hacia la playa nuevamente. Nos quedamos charlando con Luciana y Paulina en la playa y después -ellas en la combi y yo con Clemente- fuimos hasta el mirador de la lobería. Cuando estaba llegando, me crucé con una de las guardaparques -que lo conoce a mi viejo amigo Maurico Berardi de mis años de adolescencia, porque estuvimos un rato hablando después- que me advirtió que el sendero de la lobería tenía demasiado viento y que iba a buscar el cartel para cerrarlo.
Como yo me había adelantado -y la combi primero fue a hacer la parada al mirador de la isla que yo ya había visto- creí que me iba a quedar trunca la despedida con las hermanitas de Bolivar, pero no sería así.
Logré hacer la pasarela. Lo logré y me costó en serio. Soplaba muy fuerte el viento -recomiendan no acampar si uno no está seguro que la carpa a usar soporta vientos de más de 60 km/h
Después de la despedida de las chicas y del parque, retomé la RN3 hasta San Julián. Estaba cansadísimo y el viento patagónico -a que negarlo- me había llenado un poco la paciencia.
Mi noche en San Julián fue poco productiva... volví a comer róbalo, esta vez al roquefort y saqué un par -2- fotos muy bonitas. La parte mala fue que tratando de conseguir un locutorio para llamarla a Clara y saludarla por su cumpleaños me tropecé en la calle y me pegué un palo ridículo, considerando todo lo andado hasta el momento. Me golpee bastante la rodilla derecha y el codo izquierdo. Nuevamente de postre, Voltaren
Después de desayunar en la Posada de Drake -muy bonita, por cierto- me salí nuevamente a la ruta para ir hasta el Monumento Nacional Bosque Petrificado. No es Parque Nacional, pero lo administran y tienen guardaparques.
Para llegar hay que salirse de la RN3 y soportar un ripio de 50km en un estado deplorable que por estas horas creo que se cobró como víctima parte del escape del auto.
Después de recorrer los senderos y contemplar los árboles vuelto piedra, retomé los 50km interminables -2horas- con rumbo norte hacia Caleta Olivia con la idea de pasar la noche ahí -tenia hasta recomendaciones de donde parar- y al dia siguiente ir para Puerto Madryn.
Llegué a Caleta a las 5 de la tarde. Hacia un calor terrible, toda la gente estaba en la playa -aunque no se veían personas metidas en el agua- y todo estaba cerrado. No me gustó como para quedarme y decidí seguir viaje. Claro que lo siguiente era la temida y salteable Comodoro Rivadavia. Me dije: Bueno, sigamos hasta Garaydale -hay un ACA- y de ultima hacemos noche ahi. Llegué a Garaydale como a las 8. Pequeño detalle: No tenían nafta. Entonces hice 50km más hasta Uzcudun, donde al ir acercandomé la Shell con todas las luces apagadas me dio un poco de temor. Pero estaba abierto -por un rato más. Cargué nafta y decidí que por lo que faltaba, seguía hasta Trelew o Rawson. Y cuando estaba a 20km de la rotonda de Rawson, cambié otra vez de idea y estiré el recorrido hasta Puerto Madryn.
Fui al ACA, me comí una hamburguesa y como no me habian contestado del hostel de la cadena Hostelling, estuve anotando info sobre otros hostels -hay muchos- aunque a eso de las 2 de la mañana pegué un llamado a El Gualicho -el hostel asociado a Hostelling- y me dijeron que para hoy tenían camas. Volví al ACA y por tercera vez en el viaje, dormí en el auto.
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